Constantemente se habla en los cĂrculos del periodismo nacional sobre la crisis que viven los grandes conglomerados de comunicaciĂłn del paĂs. Sin embargo, el foco se centra primordialmente en las dificultades de su financiamiento, ignorando un problema mayor: la escasa credibilidad que tienen los chilenos sobre el trabajo que desarrollan los medios noticiosos.
De acuerdo al Informe 2025 sobre Consumo de Noticias y EvaluaciĂłn del Periodismo en Chile, elaborado por la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad CatĂłlica de ValparaĂso (PUCV), en una escala de 1 a 7, los medios chilenos promedian una 3,6 de nota. Pese a esto, nunca hemos visto en los diarios, radios o canales de televisiĂłn, ránkings de calidad sobre las noticias que entregan a la gente, al igual como hacen con los colegios una vez conocido el Simce o la PAES. Â
En el detalle, las cifras son aĂşn más escandalosas. Un 67,9% considera el trabajo de los medios como “pobre” o “regular”, solo 3 de cada 10 personas cree que son precisos con la informaciĂłn que transmiten, mientras que apenas un 30,5% los percibe confiables y un 34,6% creĂbles.
Pero hay más. Uno de los puntos más graves que desnudó el estudio golpea directamente el corazón del periodismo: la credibilidad, ya que un 60,6% de los encuestados afirmó “encontrar noticias falsas con frecuencia” en los medios informativos chilenos. Los que a su vez, consideran “sesgados” (57,4%) e “injustos” (50,9%).

Gráfico informe 2025 sobre Consumo de Noticias y Evaluación del Periodismo en Chile
Como se observa, la evaluaciĂłn hacia los medios y el periodismo nacional es bastante lapidaria, y con justa razĂłn, ya que muchos han actuado con una peligrosa complacencia ante la divulgaciĂłn de noticias falsas, dejando de lado el deber profesional y Ă©tico que tiene todo medio de comunicaciĂłn y periodista de verificar SIEMPRE la informaciĂłn antes de difundirla, más aĂşn, si esta proviene de grupos de interĂ©s polĂtico, econĂłmico, gubernamental o fáctico; porque el periodismo debe ser imparcial, pero nunca indiferente ante lo obvio (noticias falsas). Â
Por tal razĂłn, tambiĂ©n resulta incomprensible -incluso altanero- que en tiempos tan convulsos los grandes conglomerados noticiosos restrinjan el acceso a las noticias levantando muros de pago, impidiendo a que una parte relevante de la ciudadanĂa tenga acceso libre a la informaciĂłn como impulsa Naciones Unidas, por considerarla “un instrumento importante para promover el estado de derecho u otros derechos, a fin de fomentar la confianza” en la democracia y sus instituciones.
Lo bueno, es que la crisis presenta una verdadera oportunidad para reivindicar la labor periodĂstica en medio de tanta desinformaciĂłn y mentiras gubernamentales, resultando un deber Ă©tico entregar a la ciudadanĂa informaciĂłn de libre acceso, sin otro fin que no sea aportar para la mejor toma de sus decisiones.
Es por esto que nace RedacciĂłn, un diario digital independiente que busca ser una alternativa y contribuciĂłn real para la diversidad mediatica del paĂs, abriendo espacio a otras voces de la sociedad que comĂşnmente son ignoradas y cuyas miradas tambiĂ©n son un aporte para una opiniĂłn pĂşblica más amplia.
La invitación es a retomar el periodismo de calidad, el cual, no solo radica en el valioso trabajo que aportan los medios independientes que se dedican a la investigación, sino que también en el ejercicio diario de la profesión preguntando lo correcto y transparentado lo relevante.