Eran 13 los temas del cuestionario preparado para la interpelación al canciller, pero el ingreso de Chile a este grupo alineado con los intereses de Estados Unidos era uno de los puntos álgidos, porque no se conocerían detalladamente los compromisos concretos que adquiere el país con esta afiliación.
Tras dos horas que duró la sesión de interpelación al ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez, ante la Cámara de Diputadas y Diputados, no fue mucho lo que se sacó en limpio respecto de lo que se buscaba: información nueva, concreta, detallada y explicada de los alcances de varias decisiones que ha tomado el gobierno en materia de relaciones internacionales, siendo los más cuestionados el ingreso de Chile al grupo “Escudo de las Américas” y la polémica por declaraciones sobre la soberanía chilena en el estrecho de Magallanes. Pero, según sus interpeladores, el canciller no resolvió las dudas planteadas y “faltó a la verdad”.
Eran 13 temas los que se plantearon en esta interpelación por parte de diputados del Partido Socialista, con preguntas y contrapreguntas, y tiempos acotados para cada intervención. Y casi como si hubiese sido una competencia deportiva, una barra brava en las graderías del hemiciclo interrumpía aplaudiendo efusivamente cada respuesta del canciller, quien fue acompañado por los ministros Claudio Alvarado (Interior y Segegob), Fernando Barros (Defensa), José García Ruminot (Segpres) y Ximena Rincón (Energía).
Y si bien el ministro Pérez fue respondiendo con el libreto conocido, ya que muchas de las frases y explicaciones son las mismas que han entregado otros ministros y el propio presidente José Antonio Kast, por ejemplo, las dudas sobre cuáles son los reales compromisos que adquirió Chile a cambio de suscribir al “Escudo de las Américas” no fueron despejadas, según los interpeladores.
Cabe recordar que la interpelación no es vinculante, es decir, que no tiene consecuencias o efectos jurídicos sancionatorios directos ni obligan a la renuncia del ministro. Y ya fuera de la sala de sesiones el canciller Francisco Pérez, rodeado de parlamentarios del oficialismo, insistió en que “Chile no se obliga a nada” con el ingreso al “Escudo de las Américas”.
“Esto es una declaración política, no es un tratado, es un lugar para conversar, para planificar y para coordinarse. De esto podrán surgir otras cosas en el futuro, pero hoy día lo que tenemos es una declaración política de 15 países que se han convocado para poder combatir al crimen organizado transnacional, en todas sus dimensiones. Obviamente que hay una dimensión económica y ese es el sentido del capítulo dedicado a la economía en esa declaración. Pero Chile se suma a esa declaración con el objeto de poder ser más eficaz en el combate al crimen organizado”, señaló Pérez.
Luego, el diputado interpelador, Nelson Venegas (PS), dijo: “quedo con la sensación que el ministro faltó a la verdad, y que se aplaudieron entre ellos mismos, pero ganamos lo más importante, que es la solicitud para que el Presidente de la República responda (al oficio) respecto a estos antecedentes y ahí quedará totalmente claro que el ministro faltó a la verdad”, haciendo referencia a la votación realizada al término de esta sesión, y que obliga al mandatario a responder a varios cuestionamientos que, a juicio de los parlamentarios del PS no fueron contestados en esta oportunidad y se requiere conocer en detalle.
“Esos antecedentes son absolutamente distintos a muchas de las cosas que señaló acá el ministro. Y eso la ciudadanía debe saberlo. El ministro contestó lo que quiso y, lamentablemente, muchas veces faltó a la verdad. Y ahí lo demostraremos con los antecedentes que se solicitaron”, aseguró Venegas en torno a las contradicciones en que, a su juicio, cayó el canciller al responder.

Escudo de la Américas
Chile y su ingreso al grupo “Escudo de las Américas” es un tema que concitaba muchas expectativas, ya que se requería que el canciller Francisco Pérez explicara los alcances concretos que esto significará para nuestro país, más cuando hay diferencias entre lo que dice la declaración publicada por Estado Unidos, respecto de lo que dice el gobierno en Chile.
Aquí, el diputado Venegas leyó las declaraciones del secretario de estado norteamericano, Marco Rubio, durante la reunión del Escudo la semana pasada, donde planteó: “El Escudo no se trata solo de crimen transnacional, también se trata de oportunidades de colaborar en lo económico y diplomático para hablar con una sola voz sobre cuestiones que nos unen, votar juntos en foros internacionales, unir nuestros recursos diplomáticos y actuar coordinadamente en defensa de intereses comunes. Podremos actuar en conjunto en temas económicos y diplomáticos. Nuestra voz se podrá expresar unida en temas que nos afectan a todos”.
Pregunta Venegas: Todos creíamos que el Escudo de las Américas era una alianza anticrimen organizado. Los requisitos para entrar eran: uno, salir de la Corte Penal Internacional; dos, subir sustancialmente el gasto en defensa; y tres, aceptar participar en operaciones militares donde el mando de la Fuerza Armada se traspasa a Estados Unidos. Ministro, no pregunto nada secreto, las palabras de Marco Rubio y las explicaciones del gobierno chileno no calzan. ¿Cómo explica usted esta enorme diferencia?
Respuesta del canciller: Aquí lo importante es que queremos al crimen organizado, a las bandas de narcotraficantes, fuera de Chile. Eso es lo que importa. El crimen organizado cruzó las fronteras, la respuesta también tiene que cruzarlas. Ese es el sentido del “Escudo de las Américas”, también es el sentido del Compromiso de Santiago (del Foro Madrid). Chile coopera y cooperará con todo aquel que nos ayude a combatir conjuntamente la delincuencia organizada transnacional. Y que nuestras familias, los que queremos una vida más tranquila, que los niños puedan jugar en las plazas sin temor a que les pase algo, que las personas puedan volver a su casa en la noche sin temor a ser asaltadas. Eso es lo que queremos sacar de Chile, queremos que se vaya.
Imagínese un mapa de Sudamérica ahora. Partamos por Costa Rica por el norte, lleguemos a Tacna por el sur. Toda esa costa del Pacífico está hoy día bajo el alero de esta iniciativa de coordinación para competir contra el crimen organizado, que se llama “Escudo de las Américas”. ¿Piensa usted que Chile se podría quedar afuera? Que los primeros puertos, no pudiendo contar con la protección que nos da justamente la inteligencia y la capacidad de recoger información, entrenar a nuestra gente, conseguir tecnología, iba a quedar fuera de los puertos de Chile, por ejemplo.
La verdad es que aquí lo que queremos y lo que hemos hecho es simplemente sumarnos a una iniciativa que lo que hace, justamente, es permitirnos combatir más eficazmente y más eficientemente a las bandas organizadas que hoy día asolan el continente. Así que ese es el único objetivo que hay detrás de esto, le puedo dar más detalles, pero básicamente esto es un marco de coordinación voluntaria entre gobiernos del continente americano y tiene como objetivo fundamental combatir el crimen organizado.
Pregunta: Ministro, la interpretación de textos internacionales evoluciona con la práctica. Lo firmado, aunque hoy puede parecer solamente político, puede comprometer a Chile. ¿Qué abogado de su ministerio revisó la declaración del “Escudo de las Américas” y aprobó que Chile firmara? ¿O acaso los documentos que Chile firma no los revisa?
Respuesta: lo que le puedo decir es que para firmar se necesita un papel y un lápiz. En este caso no hubo firma, esta es simplemente una declaración. (…) la tengo acá, la puedo leer si usted quiere, pero básicamente que no es vinculante. En varios, justamente, puntos de la declaración se habla de nuestra intención, por lo tanto, estamos perfectamente libres de que esto sea un tratado. No lo es.
Pregunta: Qué curioso que Estados Unidos, ministro, cuando va a buscar democracia encuentra petróleo y cuando viene a buscar seguridad encuentra minerales críticos. ¿Por qué no dice la verdad a los chilenos? Ministro, hoy el “Escudo de las Américas” es una alianza para la hegemonía económica de Estados Unidos. Usted nunca ha dicho por qué le conviene a Chile participar de la dimensión económica y política del Escudo. Dígale a Chile.
Respuesta: Es muy simple la respuesta a eso. Si usted revisa la declaración conjunta sobre la defensa que hizo el “Escudo de las Américas”, va a descubrir en esa parte económica dos elementos fundamentales. El primero es que, para combatir al crimen organizado transnacional, efectivamente hay que seguir la ruta del dinero, lavado de dinero, saber exactamente quiénes son las personas que están invirtiendo en Chile y saber exactamente quiénes son los últimos. (El segundo punto no alcanzó a plantearlo, dado que se acabó el tiempo de respuesta y el micrófono se apaga automáticamente).

Estrecho de Magallanes, y de paso Islas Malvinas
Otro punto controversial, que ha sido materia de discusión en el país, es la defensa de la soberanía de Chile en el estrecho de Magallanes. Sobre todo, por los decretos argentinos existentes en esta materia y que aún no han sido derogados, como debería ocurrir, según se ha manifestado desde el país vecino pero que, hasta ahora, no se cumple.
Pregunta: Ministro, los almirantes no son ni de izquierda ni de derecha, son servidores públicos que nunca hablan, a menos que haya grave peligro para el país (por declaración de excomandantes en jefe). ¿Por qué el presidente Kast desautorizó gestiones suyas y del ministro (de Defensa, Fernando) Barros para que por lo menos uno de esos decretos fuera derogado? ¿En qué quedó esa gestión? ¿Y qué pasa con el otro decreto del que nadie habla, del 2010, y que limita la navegación por el estrecho Magallanes? ¿Nos informa en qué quedaron esas gestiones, por favor?
Respuesta: El estrecho de Magallanes siempre fue, es y será chileno. No hay discusión ni matices. No es la posición del gobierno, es la posición de Chile desde 1881 y ninguna administración la ha movido. Ejercemos plena soberanía en su totalidad en base al Tratado de Límites de 1881 y al Tratado de Paz y de Amistad de 1984. El de 1881 fijó su régimen, el de 1984 precisó el límite en la boca oriental en la línea de Punta Dungeness, Cabo del Espíritu Santo. No es la posición de un gobierno la que le cuento, es la posición de Chile desde el siglo XIX y lo seguirá siendo. El 3 de septiembre, recién pasado, los presidentes de Chile y de Argentina adoptaron una declaración conjunta. Ambos coincidieron en que el régimen jurídico del estrecho era el que ya le he contado.
Luego el canciller leyó el comunicado de la declaración conjunta al respecto, de los presidentes de Chile y Argentina, efectuado en La Moneda hace unas semanas, para entonces cerrar el punto señalando:
Esto que le acabo de leer, señor diputado, que ha sido a veces llamado como una obviedad, es lo que deja sin efecto cualquier declaración informal anterior o ulterior a esto, entre otras a las que usted se ha referido. Esta es la primera vez que un presidente argentino se refiere de esta forma a nuestra soberanía sobre el estrecho (…) pero en lo concreto y lo importante, es que los tratados nos dan la soberanía y más importante aún, ciertamente los tratados son fundamentales, pero también es relevante decir que el presidente de Argentina, aquí en Chile, nos reconoció la soberanía.
Pregunta: Ministro, creo que no es ningún favor que (Javier) Milei reconozca que el estrecho Magallanes es chileno, porque ya lo dicen los tratados. Lo que se necesitaba y se sigue necesitando es la derogación de los dos decretos. Por eso es raro que, a cambio de ese reconocimiento, hayamos regalado a Argentina, respecto de las islas Malvinas, un apoyo mucho más más fuerte porque, aunque el apoyo comenzó con el retorno de la democracia, el de hoy es un apoyo de características mucho más potente. Entonces, cuáles son estos esfuerzos que Chile hará y que Argentina espera de nosotros para evitar que se consolide en la isla la explotación de recursos. Porque eso es lo que Argentina considera como actividades logísticas ilegales.
Quiero aclararle que en esa declaración no hay nada nuevo. Le puedo, por ejemplo, contar que ya el año 2017, cuando era la presidenta de Chile, la señora Michelle Bachelet, se declaró (…) que la adopción de medidas unilaterales, incluyendo la explotación y exploración de recursos naturales renovables y no renovables en el área en controversia, no es compatible con la resolución 3149 de la Asamblea General de Naciones Unidas que, aquí viene la parte importante, y reconocieron el derecho que le asiste a la República Argentina a promover acciones legales con pleno respeto al derecho internacional, contra las actividades no autorizadas en la respectiva zona. Esto a lo que usted hace referencia viene de hace mucho tiempo y tiene que ver con la aceptación de Chile al tema de la legítima o reclamo de Argentina sobre las Malvinas.
Pregunta: En la disputa por las islas Malvinas hay dos partes, Argentina y el Reino Unido. Resulta que el Reino Unido es nuestra alianza militar más antigua e importante y el principal proveedor de la Armada de Chile. ¿Por qué tenemos que involucrarnos más fuertemente que antes en esta disputa? El embajador de este gobierno en Buenos Aires, Gonzalo Uriarte, señaló literalmente que los chilenos debemos hacer nuestra la causa argentina. Ministro, explique al país, ¿cómo no sería contrario al interés nacional?
Respuesta: El interés de Chile es uno solo, y así solo hemos hecho para ver a quien lo quiera oír. El interés de Chile es Chile. La posición de Chile en materia de las Malvinas data del año 1992, bajo la presidencia del presidente (Patricio) Aylwin, en una reunión con el presidente (Carlos) Menem, de aquella época. Esa se ha mantenido inalterada desde entonces.

Sobre declaraciones de los embajadores Judd y Zaliasnik
Dentro de la lista de cuestionamientos preparados para esta interpelación, están las relacionadas con las declaraciones hechas por el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, así como otras realizadas por el embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliannik.
Pregunta: Desde el retorno de la democracia ningún otro embajador se ha comportado como el representante de Trump en Chile. Usted ha dicho en los medios que le ha dicho a este embajador que no puede tener esa conducta, pero él lo sigue haciendo. Incluso dice a los medios que seguirá siendo un embajador distinto, o sea, uno que rompe la regla. ¿Cuántas veces, ministro, y de qué forma ha hecho reproche usted al señor Judd? Si son varias veces, claramente sus reproches le están resbalando. ¿Por qué no ha subido el nivel del reproche con notas de protesta, como incluso parlamentarios de su mismo sector, como el senador Iván Moreira, han deslizado?
Respuesta: Diputado Venegas, como usted sabe, la regla de no intervención en los asuntos internos es una regla que se le aplica a todos los embajadores por igual. Es lo que le he hecho saber al embajador Judd toda vez que ha sido necesaria. Precisamente luego de una entrevista que dio el embajador a un medio chileno, señalando contar información sensible para nuestro país por actos ocurridos en octubre del año 2019, fue convocado a la Cancillería. Y ahí tuvimos oportunidad de presentarle una vez más la inconveniencia de que se entrometiera en asuntos internos. Lo hemos hecho con la fuerza necesaria, hemos tomado las medidas y así lo entendió el señor embajador.
Nuestra doctrina es pro Chile, básicamente estamos siempre preocupados de lo nuestro y ningún Estado nos va a poder imponer una doctrina ajena. Las políticas públicas de Chile, las define Chile. Las decisiones geopolíticas y económicas se toman siempre en función del interés nacional y eso es lo que quería contestarle respecto de su punto.
Pregunta: ¿Qué le impide usar el mecanismo que corresponde? ¿La nota de protesta?
El embajador ya recibió una nota de protesta del gobierno de Chile, ha recibido reconvenciones verbales en repetidas ocasiones (haciendo referencia a la presentadas por la administración anterior, en noviembre de 2025 y febrero de 2026), y esa es la manera a través de la cual hemos manifestado nuestra disconformidad con los hechos. Las notas de protesta son un instrumento, efectivamente, al que la Cancillería recurre.
Le puedo contar, por ejemplo, que en el día de hoy se le ha enviado una nota de protesta al embajador de Israel (en Chile, Peleg Lewi) por su reciente intervención en asuntos internos de nuestra política. Así que las notas de protesta están disponibles, pero obviamente es la Cancillería la que tiene que resolver en cada momento, cada caso, si corresponde enviarla o no, o si hay otra forma de manifestar exactamente la disconformidad de la Cancillería con afirmaciones que un embajador puede hacer.
En otra parte de la interpelación se consultó sobre la situación del embajador chileno Gabriel Zaliasnik, dado que es objeto de investigación penal en el caso Audios, así como por las declaraciones vertidas por él en una entrevista donde se refirió en duros términos contra la comunidad palestina en Chile.
El ministro de Relaciones Exteriores expresó en el hemiciclo que aquella es “una declaración que fue considerada por la Cancillería como inconveniente y errada. Así se lo hicimos ver en su oportunidad, le pedimos que rectificara, cosa que hizo, pidió disculpas y más importante aún, yo llamé personalmente a los directivos de la Comunidad Palestina en Chile para ofrecerles nuestra explicación y nuestras disculpas respecto a lo que había ocurrido. Y también le enviamos una nota de reproche al embajador Zaliasnik por lo que había ocurrido. Por lo tanto, se tomaron las medidas correspondientes. Y ocurrió algo parecido con el embajador (chileno en Buenos Aires, Gonzalo) Uriarte. Lo llamé personalmente para indicarle la inconveniencia de sus palabras, cosa que él perfectamente entendió y pidió las disculpas correspondientes”.
“En cuanto a lo que usted pregunta, hay que recordar una cosa que es fundamental. Las personas están en sus cargos mientras cuenten con la confianza del presidente de la República. Eso es lo que manda la Constitución y mientras tengan la confianza, así van a estar en ese cargo. Respecto de las investigaciones penales, no me voy a referir a ellas por no corresponderme a mí en esos temas”, agregó el ministro Pérez.

Otros temas de la interpelación
Como se indicó, eran 13 los temas, y al menos 40 preguntas las que tenía preparadas el diputado interpelador, Nelson Venegas. Pero no todo se preguntó, y hubo puntos que se mencionaron sin ahondar más en ellos.
Por ejemplo, en la controversia por la participación de Chile en el “Escudo de las Américas”, se pretendía que el secretario de Estado aclarase la estrategia económica de minerales críticos y tierras raras que obligaría esta pertenencia de Chile al grupo, pero no se obtuvo ningún antecedentes nuevo al respecto.
Otros puntos tratados en esta interpelación fueron: las negociaciones vinculadas a los aranceles de Estados Unidos de 12,5% a las exportaciones chilenas; los cambios de posición del país ante organismos multilaterales como la OEA y la ONU; los criterios de Chile para el nombramiento de embajadores y sus consecuencias; la falta de abstención de funcionarios diplomáticos que suscribieron un comunicado público contra la candidatura de Bachelet a la ONU; y la salida de Chile del Movimiento de Países no Alineados, ya que tras 55 años de participación, el país abandonó esta organización que fue creada en 1961 para mantener la neutralidad durante la Guerra Fría.
Y al concluir, el diputado Venegas preguntó al canciller ¿por qué no renuncia?, ante lo cual su respuesta fue “porque usted no es el presidente”. Y así se cerró el ciclo de preguntas y respuestas de esta interpelación inédita en el país, ya que es la primera que se hace a un ministro de Relaciones Exteriores.



