Durante un encuentro organizado por la Compañia Sud Americana de Vapores, el embajador de Estados Unidos señaló que: “Si quieren un país que ayude a proteger sus derechos sobre el estrecho de Magallanes, si quieren todas esas cosas, entonces también tendrán que trabajar con nosotros en los temas que son importantes para nosotros”.
Desde la Cancillería y el Senado afirmaron que “Chile no necesita el apoyo de nadie para defender la soberanía”. Mientras se evalúa presentar una nota de protesta en contra de Brandon Judd.
De nada han servido las conversaciones y llamados a no intervención en materias internas que se han hecho desde el gobierno de José Antonio Kast al embajador de Estados Unidos, Brandon Judd. Esta vez, fue en un encuentro por el Día del Comercio Global donde, analizando las relaciones entre ambos países, se refirió a cuestiones de soberanía sobre el estrecho de Magallanes, entre otros puntos.
Sus palabras no fueron bien recibidas por nadie, dado que, en concreto, sobre el ingreso de Chile al Escudo de las América y sus implicancias en cooperación, Judd dijo: “Si quieren un país que ayude a proteger sus derechos sobre el estrecho de Magallanes, si quieren todas esas cosas, entonces también tendrán que trabajar con nosotros en los temas que son importantes para nosotros”.
Desde el Gobierno, el canciller, Francisco Pérez, indicó que “no necesitamos el apoyo de nadie para defender nuestra soberanía. Así lo hemos venido haciendo por 200 años. Y, por lo tanto, eso es lo que yo quiero que transmitirle a todo el pueblo de Chile. Estamos aquí para defender nuestra soberanía y lo vamos a hacer siempre. Así que el estrecho de Magallanes, lo repito, siempre fue, es y será de Chile”.
Cabe indicar que, justamente, el ministro de Relaciones Exteriores se encontraba en el Congreso, en una sesión especial del Senado que estaba revisando los alcances de la incorporación de Chile al Escudo de las Américas, cuando se conocieron estas declaraciones del embajador Judd.

El Senado pide no confundir colaboración con dependencia
En un comunicado de prensa, la mesa del Senado manifestó también su parecer sobre las recientes declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile. “Queremos reafirmar que la soberanía de nuestro país no está en discusión ni depende del respaldo, apoyo o reconocimiento de ninguna nación extranjera”, plantea de entrada.
Agrega que, “en particular, respecto del Estrecho de Magallanes y de nuestros derechos soberanos sobre el territorio nacional, Chile no requiere condicionamientos ni autorizaciones externas para defender aquello que le pertenece y que está respaldado por nuestra historia, nuestro ordenamiento jurídico y el Derecho Internacional”.
“Chile mantiene relaciones de cooperación con Estados Unidos y con muchos otros países, pero estas deben desarrollarse siempre sobre la base del respeto mutuo, la reciprocidad y, fundamentalmente, la independencia y soberanía de cada Estado. La cooperación internacional es bienvenida y necesaria frente a desafíos comunes, pero no puede confundirse colaboración con dependencia, ni apoyo con soberanía”, concluye en su declaración la Cámara Alta.

Judd aclara y dice que fue tergiversado
A última hora, el propio embajador Brandon Judd salió a intentar poner paños fríos a la controversia que generaron sus palabras.
A través de un comunicado, en su usual estilo, manifestó: “Disfruto de una buena teleserie tal como cualquier persona, pero este drama está siendo tergiversado. Mis palabras fueron claramente sacadas de contexto y en ningún momento condicioné la soberanía de Chile”.
En su descargo señala también que “agradezco al ministro (Fernando) Barros y a todos aquellos que han reconocido dicho contexto, así como mi larga trayectoria de apoyo a la soberanía de Chile”.
Otros temas que abordó Judd en su intervención
Cabe señalar que en el encuentro Día del Comercio Global, convocado por Compañía Sud Americana de Vapores, el embajador estadounidense abarcó varios temas en su intervención, soberanía, desarrollo económico y el interés de potenciar la autonomía productiva de Chile.
Por ejemplo, en cuanto a los preciados recursos naturales de Chile, planteó que una transformación estructural en la industria minera, enfocándose en asegurar el control efectivo de la cadena de suministro, dejando de depender de mercados externos para fijar el precio del mineral.
“Estamos viendo cómo Chile puede comenzar a refinar el cobre aquí mismo, para que ese valor agregado quede en el país, para que tengan parte de esa cadena de suministro. Y, por lo tanto, no dependan de lo que otro país o países fijen como precio de ese cobre. Entonces ustedes podrán fijar ese precio. Luego, por supuesto, estamos mirando los puertos, las expansiones en los puertos”, expresó.

También habló sobre las negociaciones por los aranceles, señalando al respecto que “estamos negociando individualmente con cada país. Y vamos a analizar qué podemos hacer con Chile. Esas negociaciones están actualmente en curso (…) las negociaciones van a terminar yendo muy bien para Chile”.
Fue cuando llegaron a temas de geopolítica más dura, que el embajador Judd emitió sus palabras más polémicas, que se interpretaron como un condicionamiento del respaldo de Estados Unidos frente a un supuesto resguardo de la zona austral, todo en el marco de la adhesión del Gobierno al Escudo de las Américas impulsado por Donald Trump.



