Vinko Fodich declaró ante la Fiscalía Supraterritorial, entregando datos de su actuación en un secuestro extorsivo ocurrido en agosto pasado contra familiares de un cliente del abogado, perteneciente a la organización delictiva clan Chen. Por su participación recibió $3 500 000. El Ministerio Público hizo un relato detallado de cómo se planificó y se llevó a cabo el delito, así como el rol que cada imputado tuvo en este hecho.
Asociación criminal, secuestro extorsivo y extorsión, son los principales y graves delitos por los que fueron formalizados el exfiscal Vinko Fodich y otros seis detenidos, en el marco de una investigación desarrollada por la Fiscalía Supraterritorial, tras recibir la denuncia de una de las víctimas de este grupo. Durante la primera jornada de audiencia, el tribunal decretó la prisión preventiva para el abogado y otros dos miembros de la organización, ya que sus defensas no se opusieron a esta solicitud del Ministerio Público.
Por ello, quedaron en prisión preventiva, aparte de Fodich, el inspector de la PDI Rodrigo Navarrete Umaña y Luis Moraga Parisi, primo del excandidato presidencial Franco Parisi. Mientras, este sábado, en una segunda jornada de audiencia se discutían las medidas cautelares del resto de los imputados. Además, las detenciones de otros dos sujetos -Stefano Andreotti y Claudio Navarrete- fueron ampliadas hasta el martes.
Cabe indicar que, además de los delitos señalados, se suman otros ilícitos como tenencia ilegal de arma de fuego, de municiones, de fuegos artificiales, entre otros, como la usurpación de uno de los imputados de la calidad de funcionario policial.
Funcionarios policiales y grupos delictivos
El Fiscal Supraterritorial Miguel Ángel Orellana planteó, tanto en la audiencia como posteriormente, la gravedad de que grupos delictivos como este capten a policías o funcionarios públicos para dar cierta “legitimidad” a sus actos ilícitos, ya que -supuestamente en casos de secuestros extorsivos- harían más creíble la situación para las víctimas.
Al respecto, Orellana dijo que “es importante levantar la alerta sobre este punto, porque hoy día los fenómenos como la extorsión o el secuestro son un problema muy relevante en Chile, hay índices relevantes y la PDI es una institución encargada de la persecución de esos delitos junto con el Ministerio Público”.
El persecutor agregó que “en países que quieren cuidar su institucionalidad y su democracia, es muy importante perseguir de manera implacable cuando personas se desvían de las consignas de sus propias instituciones encargadas de perseguir la extorsión, de perseguir el secuestro y por lo mismo lo utilizamos como un argumento importante para entender que la naturaleza de los delitos cometidos era muy relevante a la hora de tomar una determinación para decretar una prisión preventiva”.
Por último, acerca de la circunstancia de que Vinko Fodich sea exfiscal del Ministerio Público, Orellana fue categórico: “somos todos abogados, los integrantes del Poder Judicial, de la Defensoría, del Ministerio Público, esa es nuestra profesión. Ser fiscal es un oficio que tiene una ética distinta, tenemos nuestros propios códigos de ética, nuestras propias reglamentaciones. Hoy no estamos formalizando un exfiscal, no hay nadie del Ministerio Público formalizado ni investigado por este hecho. Vinko Fodich es un imputado que hace muchísimos años no forma parte del Ministerio Público y que los delitos que cometió en nada tienen que ver con el hecho de que alguna vez haya formado parte del Ministerio Público”.

La declaración de Fodich
Tras su detención, Vinko Fodich declaró durante varias horas ante los persecutores de la Fiscalía Supraterritorial, que investigan el secuestro extorsivo del ciudadano chino Mingkai Fu, así como también otra causa por lavado de activos vinculada a una casa de cambios en que el abogado tiene propiedad.
En este caso, Fodich reconoció ante el fiscal Pablo Sabaj su participación en el secuestro extorsivo de los dos ciudadanos chinos, admitiendo que sabía que uno de ellos sería engañado mediante una falsa operación policial, y que concurrió al lugar donde se habilitó un supuesto cuartel, y así obligaron al pago de $30 millones de pesos a las víctimas por su liberación.
El dato que reveló es que “el falso cuartel policial donde se llevó a cabo la simulación de detención del chino Fu, creo que es facilitado por un arquitecto de ese edificio, porque es parte de la planta y tiene un privado colindante a la sala de reuniones donde se llevó a cabo la simulación, por lo tanto, creo que esa persona podría estar en conocimiento de la comisión del hecho investigado”.
Pero Fodich insiste en que no participó de la planificación sino sólo hizo su parte en convencer a su cliente (víctima del secuestro) que pagara lo que le exigían, e incluso acompañó a la hermana del secuestrado para conseguir parte del dinero. Por su actuación, el exfiscal recibió $3 500 000.
El secuestro
Según se relató en la formalización de cargos contra esta banda, el 3 de agosto de 2026 los imputados conformaron esta agrupación integrada por policías, civiles y un abogado, que se pusieron de acuerdo para obtener dinero mediante exigencias que les harían a las víctimas de nacionalidad china, específicamente los hermanos Mingkai Fu y Mingxia Fu, a quienes privarían de su libertad.
Para ello, “entre el 3 y el 5 de agosto Rodrigo Navarrete Umaña, Luis Moraga Parisi, José Pinto Inzunza, Vinko Fodich Andrade, Sebastián Gajardo Rojas, Ángel Esteban Herrera Navarrete, Stefanno Giovanni Andreotti Parada, Claudio Navarrete Fernández, Ángelo Steven planificaron un secuestro y, para ello, acondicionaron una especie de sala de eventos en el piso -1 del edificio ubicado en José Miguel Carrera 269, Santiago, para que pareciera un cuartel policial de la PDI, situando en su interior objetos con el logo policial y una pizarra portátil con un “organigrama criminal” que supuestamente vinculaba a las víctimas con delitos asociados a organizaciones criminales de origen chino”, narró el fiscal en la audiencia.
La tarde del mismo día 3 de agosto, “el imputado Luis Moraga Parisi llegó hasta el edificio en donde se ubica el domicilio laboral de Mingxia Fu, un centro de estética en Claudio Gay 2727 y, haciéndose pasar por PDI, mostrando incluso una placa, hizo averiguaciones sobre Mingkai Fu”.
Al día siguientes, “pasadas las 17:20 horas el imputado Luis Moraga Parisi llegó hasta el domicilio de las víctimas, ubicado en un edificio en Domeyko 2010, Santiago, y fingiendo ser policía comenzó a hacer averiguaciones, mostrando en conserjería una carpeta con el logo de la PDI y exhibiendo una fotografía de Mingkai Fu, con el objetivo de determinar su domicilio exacto”.
Dos días después, el 6 de agosto, el imputado José Ignacio Pinto Inzunza llegó a reunirse con la víctima Mingkai Fu con la excusa de entregarle un vale vista, hasta donde se trasladó en un vehículo manejado por Exequiel Calderón Flores.
Estando ahí, minutos después llegaron hasta el lugar el subcomisario Pablo Gajardo Romo, el inspector Rodrigo Navarrete Umaña y una tercera persona, quienes esposaron a la víctima y a José Pinto Inzunza -que estaba de acuerdo en el engaño-, y fueron trasladados hasta el lugar de cautiverio.
Allí se encontraba el imputado Ángelo Stevens Aguilera, que también fingió estar detenido, mientras los imputados Ángel Esteban Herrera Navarrete y Luis Moraga Parisi simulaban ser policías. Incluso el imputado Claudio Andrés Navarrete Fernández aparentaba ser agente del FBI. Mientras tanto, Stefanno Giovanni Andreotti Parada simulaba conversaciones de carácter oficial.
Poco más tarde, con el objeto de completar este escenario de “falso cuartel”, en el exterior del edificio se estacionó el carro policial tripulado, entre otros, por el asistente policial Sebastián Gajardo Rojas.
Es así como aproximadamente a las 11:00 llegó hasta el falso cuartel Mingxia Fu acompañada por el abogado Vinko Fodich Andrade, quien además era el abogado defensor de un miembro del Clan Chen. Específicamente representaba a Youngjie Chen -conocido como “Michael”-, que es cuñado y pareja de las víctimas respectivamente, y que se mantiene en prisión preventiva en Iquique.
La extorsión
Cuando el abogado y la hermana de su representado ingresaban al supuesto recinto policial, un vehículo encendió sus balizas, dando apariencia al lugar. Y “una vez al interior, el supuesto agente del FBI exhibió una pizarra con un organigrama criminal, el que incluía a ambas víctimas junto a José Pinto, Ángelo Stevens y otras personas, advirtiéndole que había medios de prueba en su contra, exigiéndole Rodrigo Navarrete Umaña la suma de 300 millones para dejar el caso sin efecto”, añadió el relato de los hechos.
Agrega que, “durante esta dinámica les informaron que Mingxia Fu también tenía orden de detención, procediendo Luis Moraga a esposarla. Durante el cautiverio los sujetos desplegaron distintas maniobras para obtener sus objetivos, entre ellas enviaron fotos de las víctimas a Youngjie Chen (cuñado y pareja), simularon un pago por parte de Ángelo Stevens, quien acto seguido fue liberado, anunciaron que en caso de que las víctimas cumplieran sus exigencias Youngjie Chen quedaría libre en una audiencia de fecha 25 de agosto y otras similares”.
Ante las exigencias que los secuestradores les hacían, “Mingxia Fu consiguió que una amistad le prestara 20 millones y es así como aproximadamente a las 14:40 horas salió del falso cuartel acompañada por Vinko Fodich Andrade y Luis Moraga Parisi”, trasladándose hasta el exterior del edificio ubicado en Domeyko 2010, donde recibió los 20 millones que logró conseguir entregándoselos a Moraga Parisi. Posteriormente subió hasta el departamento 709 junto a Vinko Fodich, ya que ahí guardaba otros 10 millones, reuniendo finalmente un total de 30 millones de pesos.
Con ese dinero volvieron al falso cuartel, continuando las exigencias para su liberación, y finalmente acordaron pagar el resto en los próximos días, terminando su cautiverio cerca de las 15:40 horas.
La presión
Al día siguiente, es decir, “el 7 de agosto a eso de las 17:40 horas y como forma de presión, Luis Moraga Parisi hizo una denuncia falsa, en la BICRIM La Pintana, respecto de una apropiación indebida, inculpando supuestamente a una persona que vivía en el departamento 708 de al lado de las víctimas”.
La maniobra fue una excusa para que un vehículo institucional, tripulado por Pablo Gajardo Romo, Rodrigo Navarrete Umaña y Sebastián Andrés Gajardo Rojas, llegara hasta Domeyko 2010, “subiendo los dos primeros hasta el departamento 709, presionándolo para el pago del resto del dinero. En los días posteriores, integrantes de esta agrupación enviaron a los teléfonos de los hermanos insistentes mensajes exigiendo el dinero faltante, amenazando que de lo contrario informarían al fiscal”, añade la formalización de cargos.
Posteriormente, “desde el 12 de agosto el abogado Vinko Fodich también envió a los teléfonos de los hermanos Mingkai Fu y Mingxia Fu mensajes de wasap, insistiéndoles en que pagaran a la PDI el dinero faltante porque ellos debían hacer un informe al fiscal”, y finalmente, el 20 de agosto, pasadas las 17:00 horas, Luis Moraga Parisi fue hasta el número 308 de Claudio Gay 2727, centro de estética y domicilio laboral de Mingxia Fu e identificándose como PDI preguntó insistentemente por la víctima a otras trabajadoras, siendo este el último acto de presión ejercido para intentar el cobro de la extorsión.



