La moción patrocinada por el Ministerio de Salud establece que los profesionales becados con fondos públicos destinados a zonas extremas o territorios especiales, sólo podrán realizar su período asistencial obligatorio (PAO) en un establecimiento médico ubicado en otro lugar similar del país.
Además, se busca incentivar que los médicos lleguen a estas regiones más extremas, para lo cual, proponen que el tiempo de trabajo que realicen los especialistas sea equivalente a los años de formación y no se contabilice doblemente como es en la actualidad.
Según datos del Ministerio de Salud, el 30 % de los médicos especialistas que se desempeña en zonas extrema cumplen con su periodo asistencial obligatorio (PAO) en el sector público. Sin embargo, la cifra está lejos de suplir la demanda que existe en las regiones por más profesionales y áreas especializadas de atención.
A mayo de 2026, existían 4662 médicos especialistas PAO en todo el país, de acuerdo al Minsal, de los cuales, 53 se desempeñan en la Región de Arica y Parinacota, 83 en Tarapacá, 86 en Aysén, 68 en Magallanes y 53 en Chiloé. Todos lugares considerados como zonas extremas o aisladas.
En este contexto, los senadores Enrique Lee y Alejandro Kusanovic presentaron una moción para evitar que los médicos que cumplen su periodo asistencial en zonas extremas y territorios especiales se muevan a otras regiones del país. Iniciativa legal que cuenta con el patrocinio del Gobierno.
El proyecto establece en su único artículo que, “los profesionales becados con cargo a fondos o destinaciones de zonas extremas o territorios especiales sólo podrán acceder al cumplimiento de su período asistencial en un establecimiento ubicado en otra zona definida como extrema o territorio especial del país, tales como las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Aysén, Magallanes y la Antártica Chilena, o en territorios especiales y localidades aisladas como Isla de Pascua, Juan Fernández y la Provincia de Palena.
En caso de que el profesional rehusare cumplir su obligación en la zona de origen sin contar con la autorización de movilidad regulada en este artículo, se configurará el incumplimiento injustificado que gatilla la inhabilitación sancionada en los incisos precedentes”, señala la moción.

Apoyo del Ejecutivo
En su intervención ante la Comisión de Zonas Extremas y Territorios Especiales del Senado, la jefa (S) de la División de Gestión y Desarrollo de las Personas del Ministerio de Salud, María Hoffmann, valoró la propuesta y comprometió algunas adecuaciones al proyecto.
Hoffmann sostuvo que las “observaciones más de fondo que tienen que ver con la precisión específica respecto de los territorios o zonas extremas, según lo establece el decreto 43 vigente. Además, definir algunos aspectos específicos respecto del financiamiento que reciben los profesionales que acceden a formación, entendiendo ahí que cualquier profesional que tenga un financiamiento y que esté comprometido a cumplir un periodo asistencial obligatorio en zona extrema, independiente de si ese financiamiento lo recibe del GORE o de un servicio de salud, queda obligado a cumplir este periodo en dicha zona”.
Asimismo, agregó que se aplicarán “todas las causales del incumplimiento que hoy día están establecidas, no solo respecto de la inhabilidad, sino también de los cobros totales”, añadiendo que, “tal vez el más central tiene que ver con el poder de alguna manera, a pesar de las propuestas que les vamos a mostrar ahora, reforzar, incentivar la movilidad preferente en zonas extremas y entre las distintas regiones del país”.
La representante del Minsal detalló que el proyecto “sigue rescatando y de alguna manera priorizando que el periodo asistencial obligatorio deba cumplirse en zonas extremas. El profesional efectivamente debe solicitarlo siempre, porque es excepcional el cumplir un periodo asistencial obligatorio en una zona distinta. La regla general, entonces, sería solo que se pueden reubicar o trasladar a otra zona extrema del país y dejaríamos una causal excepcional, que deberán justificar los directores de servicios de salud con una razón fundada, para que, en algunos casos, por ejemplo, por alguna situación de salud demasiado acreditada, los profesionales pudieran trasladarse a una región distinta”.
La jefa (S) de la División de Gestión y Desarrollo de las Personas del Ministerio de Salud, complementó que lo que se propone “es un régimen distinto al habitual, porque en general hoy día los profesionales piden esa autorización directamente a los directores de servicio. Aquí los directores de servicio tendrían que justificar que no tienen una necesidad en esa especialidad, que están disponibles por el motivo que el profesional justifica. Entonces sería una resolución bastante más fundada que la habitual”.
“En este caso, evidentemente, siempre se va a priorizar a una zona extrema. Si es que hubiera, por ejemplo, interés del profesional en trasladarse a más de una zona extrema, se priorizaría a aquella zona que tenga mayor necesidad de esa especialidad para asegurar también que haya una contribución a las distintas zonas extremas con esta movilidad”, explicó María Hoffmann.
De igual forma, señaló que “se propone incorporar un inciso quinto que también deje establecido que esta regla es aplicable a todos los profesionales, tanto becarios como becados, incluyendo aquí al universo total, sin excluir a ninguno”.
¿Riesgo de concentración en zonas extremas?
Entre los planteamientos sostenidos por los senadores de la instancia, se advirtió sobre la posibilidad de que la norma genere una concentración de médicos en algunas zonas extremas respecto de otras.
Sobre el punto, María Hoffmann, argumentó que lo que se busca “cuando estamos proponiendo que tanto el director de servicio de origen como de destino tengan que tener antecedentes fundados y que, además, el Ministerio evalúe las condiciones de necesidad asistencial, es resguardar que no haya concentración. Entonces, efectivamente, el rol rector del Ministerio respecto de la distribución resguardaría, de alguna manera, la concentración en determinadas zonas, velando siempre porque se pueda proveer de mejor manera la necesidad asistencial o las diferencias de formación”, sostuvo.
En ese sentido, Hoffmann detalló que, “en general, en las zonas más extremas del país: Aysén, Magallanes, Arica, Tarapacá y Antofagasta, el 30% de los profesionales que hoy día se están desempeñando están cumpliendo periodo asistencial obligatorio. Por lo tanto, este incentivo de movilidad entre zonas extremas también permite resguardar eso, que no disminuya el porcentaje de dotación que hoy día está cubierto con el PAO.
Según informó la jefa (S) de la División de Gestión y Desarrollo de las Personas del Minsal, “al año 2025-2026 se está teniendo un ingreso anual a formación de especialistas de 1500 profesionales. Estoy hablando aquí solo de médicos, porque las otras profesiones tienen ingresos muy por debajo de eso. Lo que nos permite mantener esa rotación, porque efectivamente el periodo asistencial obligatorio viene a cubrir las tasas de salida por incentivo al retiro, por jubilaciones, por renuncia”.
El proyecto fue aprobado por unanimidad en la Comisión de Zonas Extremas, que fijó plazo hasta el próximo 11 de noviembre para el ingreso de indicaciones, tras la votación en general.
Postura Colegio Médico
En junio pasado, la presidenta nacional del Colegio Médico, Anamaría Arriagada, expuso ante la instancia parlamentaria sobre la distribución y permanencia de especialistas, señalando que, pese a los más de 37 000 médicos que trabajan en la red pública y al aumento sostenido del número de especialistas en formación y destinación, todavía “persisten importantes brechas territoriales que afectan especialmente a las zonas extremas”.
Arriagada sostuvo que “no basta con formar más especialistas. El desafío es construir una política de Estado que permita que esos profesionales permanezcan y desarrollen su proyecto profesional y familiar en los territorios extremos”.
Según el Colegio Médico, los factores que “continúan dificultando la retención de especialistas en estas regiones, son la menor disponibilidad de profesionales, la alta carga asistencial, el desgaste laboral y las dificultades para consolidar equipos de salud estables, elementos que terminan profundizando las brechas de acceso que enfrentan muchas comunidades”.

Presidenta nacional del Colegio Médico, Anamaría Arriagada.
Por tal razón, plantean que se avance “hacia una política nacional de retención de especialistas, complementaria a los esfuerzos realizados en formación”, junto con “actualizar los incentivos existentes considerando las nuevas realidades generacionales, las características propias de cada territorio y las necesidades epidemiológicas de las distintas regiones del país”.
Como medidas concretas, el Colegio Médico sostiene que se deben “fortalecer los hospitales regionales como polos formadores, la promoción del desarrollo académico descentralizado, la generación de proyectos de desarrollo profesional de mediano y largo plazo y la construcción de estrategias intersectoriales que permitan mejorar las condiciones para que las y los especialistas permanezcan en los territorios extremos”.



