La plataforma basada en modelos de grafos identifica patrones de riesgo entre los médicos o centros que emiten las licencias médicas con trabajadores y empresas. En lo que va del año se han iniciado 211 investigaciones por eventuales irregularidades y remitido al Ministerio Público antecedentes sobre 27 centros de salud.
Luego de la masiva investigación que hiciera la Contraloría General de la República a las licencias médicas presentadas por trabajadores del sector público entre 2022 y 2025, detectando más de 25 000 permisos usados para viajar al extranjero o asistir a casinos, lo que derivó en más de 29 000 sumarios y la remoción de 11 jueces, la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) implementó una nueva herramienta para fortalecer su sistema de fiscalización y evitar un fraude similar que le costó al Estado más de $50 000 millones.
Todavía con la decisión de la Corte Suprema pendiente respecto de otro grupo de jueces que hizo mal uso de licencias médicas y que recurrieron al Tribunal Constitucional para su pronunciamiento, la Suseso implementó una nueva herramienta de fiscalización que fue desarrollada por la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile y que ha permitido en 2026 aplicar 62 sanciones y cursar multas por $257 millones.
VigIA, logra “traducir tecnologías de inteligencia artificial muy complejas en herramientas simples y amigables”, explicó el académico del Departamento de Ingeniería Industrial (DII) de la FCFM del plantel estatal, Richard Weber, quien lideró el desarrollo del proyecto impulsado por la Suseso.
La herramienta fue desarrollada para detectar patrones de comportamiento de riesgo en la emisión de licencias médicas y en lo que va de año ya se han iniciado 211 investigaciones. En julio pasado, en tanto, la Suseso remitió al Ministerio Público antecedentes sobre 27 centros de salud que involucra a 122 médicos.

Modelos de grafos para fiscalizar licencias médicas
Según explicaron los desarrolladores del proyecto, este método matemático puede ser comparado con “dibujar un mapa de redes sociales”, ya que “conecta y modela las relaciones entre profesionales de la salud habilitados para emitir licencias médicas, empleadores y personas trabajadoras”.
El jefe de desarrollo del sistema implementado para la Suseso e ingeniero industrial de la FCFM, Jorge Gaete, explicó que “los grafos nacieron mucho antes de que se popularizara el término inteligencia artificial. Con ellos se puede modelar la relación entre médicos y la relación entre empresas: es un modelo transversal, relacional, que puede aplicarse también en otros contextos”.
Es precisamente este desarrollo el que “permite rastrear patrones anómalos en grandes volúmenes de datos que, a simple vista, podrían parecer desconectados, transformando información compleja en alertas sencillas para focalizar y priorizar la fiscalización y contribuir al resguardo de los recursos de la seguridad social”, señalaron.
“Lo relevante de este tipo de modelo es que, al mapear conexiones y no solo datos aislados, permite comprender mejor las relaciones entre personas y entidades, lo que en el caso de VigIA se traduce en identificar con mayor precisión patrones y señales de riesgo asociados a eventuales irregularidades”, sostuvo Jorge Gaete.

VigIA es la nueva herramienta que utiliza la Suseso para fiscalizar la emisión de licencias médicas.
La superintendenta (s) de Seguridad Social, Patricia Soto, resaltó que esta iniciativa “permitió el desarrollo de capacidades para explotar la información disponible de la emisión de la licencia médica electrónica, sistematizando diversos componentes que abordan la identificación de emisiones que incumplen los controles definidos por la Suseso y permiten potenciar el control sobre la frecuencia de emisión de los profesionales”
Según detallaron desde la Suseso, “el análisis de datos permite identificar oportunamente señales de riesgo y orientar la acción fiscalizadora hacia aquellos casos que presentan mayores niveles de atipicidad, fortaleciendo la capacidad de la institución para detectar eventuales irregularidades y hacer un uso más eficiente de sus recursos”.
VigIA se comenzó a desarrollar a fines de 2023 con la firma de un convenio entre la Suseso y la Secretaría de Modernización del Ministerio de Hacienda, trabajándose durante 2024 la prefactibilidad del proyecto, el cual, en 2025 fue desarrollado por el Centro de Sistemas Públicos de la Universidad de Chile, concretándose su transferencia y puesta en marcha en 2026.



