Nevados de Chillán: amplían a dos kilómetros zona de exclusión del volcán con episodio eruptivo y mantienen alerta amarilla

Nevados de Chillán: amplían a dos kilómetros zona de exclusión del volcán con episodio eruptivo y mantienen alerta amarilla

La medida responde al incremento de la actividad volcánica registrado durante los últimos días. Sernageomin mantiene el monitoreo permanente del complejo y la coordinación con SENAPRED y autoridades locales.

Debido a la evolución de la actividad del Complejo Volcánico Nevados de Chillán, ubicado en la región de Ñuble, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), tras participar en una mesa técnica junto al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) y autoridades locales, informó la decisión de ampliar a dos kilómetros el radio de exclusión en torno al cráter activo.

El complejo volcánico Nevado de Chillán, durante los últimos días, ha mostrado un aumento en su nivel de energía interno, lo cual se ha traducido en la emisión de diferentes pulsos de ceniza que se lograba apreciar desde las diferentes localidades cercanas.    

Este incremento de actividad se ha observado desde el viernes 18 de septiembre, caracterizado por emisiones de material volcánico y cambios en los parámetros registrados por los equipos de vigilancia. Pero el complejo mantiene su alerta técnica amarilla, vigente desde el 15 de junio, condición que considera variaciones en el comportamiento del sistema volcánico.

Pedro Berrios, jefe de la Unidad de Emergencias de Sernageomin, señaló que “producto del aumento de esta actividad, tanto superficial e interna, es que Sernageomin determinó ampliar la zona de peligro que estaba circunscrita a un kilómetro en torno al cráter a dos kilómetros. Esto principalmente a que, debido a estas explosiones que se están produciendo en la parte alta del volcán, podría generarse algún tipo de desplazamiento o caída de piroclastos en sectores cercanos”.

Destacó, además, “en la Ley 21.364, que define el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, existe la estructura de un perímetro de seguridad, el cual se ha implementado en la zona y es competencia tanto de Senapred como del municipio velar por que esta zona sea cumplida y restringida en caso de cualquier tipo de eventualidad”.

Por su parte, Álvaro Amigo, jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica (RNVV), explicó que el comportamiento del complejo es compatible con el actual nivel de alerta y requiere mantener especial atención sobre su evolución.

“Considerando los antecedentes eruptivos entre 2016 y 2022 y el incremento de la actividad durante los últimos días, podrían registrarse nuevas explosiones en las cercanías del centro de emisión 3 (CE3), con proyección de fragmentos volcánicos, ceniza y gases. Si bien el área de potencial afectación se concentra en un radio de dos kilómetros, la dispersión de ceniza podría extenderse más allá de este perímetro”, precisó. Sernageomin continuará evaluando los antecedentes obtenidos mediante su red de monitoreo e informará oportunamente cualquier cambio relevante en la actividad del complejo volcánico.

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Croquis aparecido en Atlas de la Geografía Física de Chile en 1875, del sector de Nevados de Chillán y volcanes Nuevo y Viejo, de Pedro José Amado Pissis. Crédito imagen: David Valdés, de Andeshandbook.org.

Riesgos concretos

El complejo volcánico Nevados de Chillán ha tenido un aumento de actividad en los últimos dos meses y se mantiene con actividad por sobre la línea de base, “es decir, con sismicidad, diferentes tipos de sismos asociados al movimiento magmático como también a la dinámica interna. Esto puede ser por gases, puede ser movimiento magmático interno, que se ha estado expresando en las últimas semanas con explosiones, que sería la actividad superficial que se manifiesta a través del cráter”, indicó Alejandro García, geógrafo y director de la ONG Red Geocientífica de Chile.

Entonces, “cuando tenemos este tipo de pulsos, que es considerado como un pulso eruptivo, o varios pulsos eruptivos, vemos la columna de cenizas, que es el momento donde la roca se pulveriza y esto va acompañado también con otros gases, vapor de agua, pero como está bastante gris y es bastante densa, es porque tiene un bastante material de roca, de ceniza. Por lo tanto, ya el volcán está expresando un proceso eruptivo mucho más definido y los peligros no solamente se concentran en la inmediación del cráter, sino un poquito más lejos, a dos kilómetros”, aclaró Alejandro García.

Estos peligros están asociados, por ejemplo, a la caída de material balístico, como bombas volcánicas, que pueden caer hasta dos kilómetros del cráter. Por eso se extiende el área o perímetro de peligro. “Justamente porque hemos estado viendo ya explosiones como más definidas, un poco más intensas, con mayor duración, pero también han ocurrido otras explosiones que no han sido posibles de observar por las condiciones meteorológicas.  

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Complejo volcánico Nevados de Chillán. Foto crédito: Andrés Figueroa Z., de Andeshandbook.org

Ciclo anterior

Este complejo volcánico tiene varios centros eruptivos históricos, es decir, que ha hecho erupciones por más de una boca, por más de un centro de emisión, y de manera general este complejo está compuesto por dos grandes estratovolcanes, que es el volcán Viejo, el volcán Nuevo. Y tiene cerca de 30 cráteres distribuidos a lo largo de sus conos y flancos, y en es un sistema de aproximadamente 18 conos y estructuras volcánicas en una línea de unos 15 kilómetros.

Tuvo un proceso similar de erupción entre 2016 y 2023. De ese evento nació un nuevo cráter, bautizado como Nicanor.

Álvaro Amigo, jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica de Sernageomin, manifestó que “hay como dos diferencias que uno podría nombrar con el ciclo anterior. La primera es que el ciclo está más acelerado, en el sentido de que ha pasado menos tiempo desde los precursores sísmicos y geodésicos de la actividad y su expresión superficial. Ha sido mucho más rápido el desarrollo de explosiones y pulsos de ceniza con respecto a lo que fue el ciclo pasado”.

“Y lo segundo -añadió- es que los centros de emisión están en un lugar distinto, ya que ahora están ubicados hacia el noroeste del subcomplejo Las Termas. En el ciclo anterior, siempre toda la actividad estuvo concentrada hacia el noreste del subcomplejo Las Termas, formando posteriormente el cráter Nicanor”.

Además, el experto expresó que “todavía no tenemos la conformación de un gran cráter como el cráter Nicanor, sino que más bien una serie de pequeñas fisuras y cráteres que no están tan bien formados aún. Eventualmente podrían volver a unirse en el futuro, pero está concentrado hacia el noroeste y el flanco oeste del subcomplejo es donde se concentra la actividad turística”.

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