Portando un féretro cubierto con diversos alimentos producidos en la zona, llegaron hasta dependencias de la Seremi de Agricultura en la Región de la Araucanía, representantes de Agricultores Unidos A.G., con la finalidad de mostrar metafóricamente el estado terminal del sector, señalaron los dirigentes.
Cargando un ataúd, como símbolo de la muerte de la agricultura tradicional, miembros de la Asociación Gremial de Agricultores Unidos A.G., llegó hasta el frontis de la Seremi de Agricultura de La Araucanía, en Temuco, para expresar su preocupación a las autoridades del ramo.
Junto al féretro, dejaron un tarro de leche, papas y lupino. El presidente del organismo, Camilo Guzmán, señaló que “lo que da la tierra, hoy no alcanza a cubrir sus propios costos. Ese es el diagnóstico de nuestra agricultura”, sostuvo al depositar el cajón mortuorio en el lugar.
Porque la idea era conversar con el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, quien estos días se encuentra en la región desarrollando diversas actividades, principalmente con los sectores frutícola y forestal. Ante la inesperada intervención, la autoridad recibió a los dirigentes de la agricultura tradicional por unos minutos, respondiendo a sus planteamientos en la calle.
En representación de los agricultores intervinieron Guzmán y Patricia Ávila, agricultora y socia de la asociación en la comuna de Villarrica.
Visiblemente molesto por los reclamos y el momento elegido para ello, Francesco Venezian oyó el petitorio y los descargos de los campesinos, pero la respuesta de la autoridad confirmó lo que desde el gremio temían, ya que mientras los agricultores pedían terminar con los abusos económicos, el subsecretario ofrece instrumentos de fomento y explicó que el ministerio trabaja “para ver cómo llegan los subsidios directo a la mano de cada uno de los agricultores, sin intermediario”.
Desde Agricultores Unidos A.G. reiteraron que no piden bonos ni subsidios, sino cancha pareja, que se corrijan las distorsiones para que el productor pueda trabajar y desarrollarse sin depender del Estado. Y de paso enviaron un mensaje a La Moneda: “esta región sacó al presidente, aquí tuvo una alta votación, confiamos en él, y nos sentimos abandonados”.
Durante la actividad, Carabineros cerró la calle y restringió el acceso al edificio de la Seremi para impedir el ingreso de más personas. Sin embargo, la manifestación se desarrolló de forma pacífica y sin incidentes.

Foto: Asociación Gremial de Agricultores Unidos A.G.
La conversación
“Por algo estamos acá en la región, porque nos interesa el granero de Chile”, aseguró el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, un poco impactado con la performance de los agricultores. Y ante la solicitud de apoyo para conseguir una reunión con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, la autoridad respondió directo al presidente del gremio que “esto no es política. Este es trabajo en terreno y así esperamos, que esté trabajando por el desarrollo agrícola. Para eso, nosotros vamos a estar abiertos”, sostuvo.
Tras ocho minutos de conversación es esos términos, los dirigentes quedaron con un sabor amargo, porque consideran que “la autoridad está completamente desconectada de la realidad que vive el agricultor nacional, y no tiene ninguna intención de arreglar la situación. Lo único que quieren mantener es una política asistencialista repartiendo subsidios, y eso es precisamente lo que nosotros estamos en contra“.
“No queremos más subsidios, queremos que la cancha esté pareja para competir como corresponde, porque Chile tiene los mejores rendimientos, en trigo, en ras, en remolacha, en avena, en muchos cultivos. Somos líderes en competitividad, pero el problema es que la distorsión de precio, la distorsión de mercado, la competencia desleal nos ha empujado a perder terreno fértil, a que agricultores salen del mercado, y eso está trayendo consecuencias a las comunidades rurales, a los pueblos chicos, que pierden la única fuente de ingreso que tienen, que es la agricultura, y eso es lo que queremos evitar”, argumentó Camilo Guzmán.
Y detalló: “Queremos que esto se empareje para que la agricultura vuelva a despertar en este país, porque la importación también está dañando profundamente la producción agrícola, daña a pequeños y medianos productores, los saca del mercado, no porque no quieren producir más, sino por el precio que le pagan, el abuso de la agroindustria, y esta política subsidiaria, donde el mercado y subsidios termina en manos de los mismos de siempre, en la agroindustria que compra los productos o las empresas de fertilizantes, queremos evitarlas, emparejando la cancha los productores por el seguir adelante”.
Cifras que hablan
Los datos respaldan el diagnóstico, dicen los agricultores en un comunicado. Por ejemplo, el trigo de esta temporada se está pagando entre 5% y 12% menos que hace un año, según los poderes de compra que informan a COTRISA. La urea acumula un alza de 70% en lo que va del año según ha indicado la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA). Y a eso se suma la reducción del presupuesto del Ministerio de Agricultura en $30.590 millones para 2026.
“Esto que se produce en Chile no tiene ningún subsidio, pero lo que entra al país (importado) tiene altas cargas de subsidios y políticas agrarias mucho más robustas que las que tenemos acá. ¿Qué pasa en la práctica con los agricultores? Desaparecemos”, explicó Guzmán.



