La empresa ha intentado este curso legal para evitar pagar la deuda de sueldos y cotizaciones previsionales de 71 trabajadores. Pero el monto que dice deber, $14 000 millones, no calza con los antecedentes públicos que se manejan, ni siquiera con la presentación ante el tribunal, que rechazó la solicitud, porque se plantea “en términos genérico un estado de insolvencia y crónica iliquidez que le impediría cumplir sus obligaciones vigentes, sin efectuar una exposición clara, precisa y circunstanciada de los hechos que originaron dicha situación, (ni) su evolución”, falló el 1º Juzgado Civil de Santiago.
Mientras algunos de sus trabajadores buscan alternativas judiciales, con todo el desgaste que significa estar desempleado hoy en Chile, otros mantienen la esperanza de recibir sus remuneraciones y siguen en sus labores. De igual forma, algunos profesionales presentaron los antecedentes de deudas ante el Punto Nacional de Contacto para la Conducta Empresarial Responsable de la OCDE.
La compañía Publimetro SA, sociedad detrás del periódico que se edita en Chile, Colombia y México, y que por años se repartía bajo ese nombre en el Metro en Santiago, dos veces ha solicitado la quiebra en nuestro país (hoy llamado proceso de liquidación concursal voluntaria), y en ambas oportunidades el tribunal ha rechazado la petición, básicamente por falta de un relato claro y de elementos que demuestren que los casi $14 000 millones que dicen adeudar, puedan ser acreditados.
Lo que sí está clarísimo, es que solo en sueldos y cotizaciones previsionales a 71 trabajadores la deuda asciende a $1.300.922.817. De esa cifra, $450.196.978 son sueldos impagos en los últimos años, ya que a algunos les deben meses, a otros más de un año.
Además, existen seis demandas por deudas a otras empresas; cinco de ellas suman $53.284.589 y la sexta es a Copesa por $110.000.000. En tribunales laborales hay cinco demandas o autodespidos presentados por trabajadores que, luego de meses sin percibir sus ingresos, se vieron obligados a seguir esta acción legal. También hay nueve juicios de cobranza laboral por las deudas previsionales ya contabilizadas.
Según indica la resolución del 1º Juzgado Civil de Santiago, del 22 de septiembre de este año, que rechaza -por segunda vez- esta solicitud de liquidación voluntaria, “la solicitud se limita a señalar, en términos genéricos, que la Empresa Deudora se encuentra en un estado de insolvencia y crónica iliquidez que le impediría cumplir sus obligaciones vigentes, sin efectuar una exposición clara, precisa y circunstanciada de los hechos que originaron dicha situación, su evolución, la fecha desde la cual se produjeron los incumplimientos, las obligaciones actualmente vencidas, la disponibilidad de caja, los ingresos y egresos actuales, la continuidad o paralización de sus operaciones, las causas concretas de su falta de liquidez ni la forma en que sus activos resultan insuficientes para atender regularmente sus obligaciones”.
La solicitud de quiebra y la deuda
Publimetro S.A., presentó a mediados de septiembre su solicitud por Ley de Reorganización y Liquidación de Activos de Empresas y Personas, planteando que se ha visto afectada por los siguientes factores: no cuenta con activos que permitan solventar su funcionamiento, mantiene deudas por remuneraciones y obligaciones previsionales de trabajadores actuales y pasados, así como con proveedores y con empresas relacionadas.
Por ejemplo, señala que “sólo cuenta con bienes muebles consistentes en los computadores y mobiliario de escritorio que utilizan sus trabajadores”.
Pero, cabe señalar que solo se trata de una oficina administrativa, ya que los periodistas trabajan desde sus casas, con sus servicios de internet y telefonía pagados de sus bolsillos.
También describe los montos adeudados y, aparte de los sueldos y cantidades ya indicadas, se suman deudas con proveedores “tales como bancos, compañías de seguros, empresas de servicios básicos, courier, autopistas, servicios profesionales, y otros proveedores comerciales, todo avaluado en aproximadamente $559.748.425”.
Agrega que “la compañía, además, adeuda a otras empresas relacionadas diversos préstamos efectuados a lo largo de los años. Lo anterior ha llevado a la Sociedad a la imposibilidad de solventar sus gastos, alcanzando una deuda total de aproximadamente $13.975.431.923 a la época de interponer esta solicitud de liquidación voluntaria”.

Información que Publimetro no entrega sobre la deuda
Cuando el tribunal dice que esta solicitud se presenta “sin efectuar una exposición clara, precisa y circunstanciada de los hechos que originaron dicha situación”, se refiere a que la documentación adjunta era vaga, imprecisa y, en definitiva, no logra convencer al magistrado de la necesidad de liquidación de la empresa.
Ello porque, al señalar que la deuda total asciende a casi $14 000 millones, equivalente a 14 millones de dólares, no se establece cómo llegan a esa cifra. Pero el tribunal debe analizar primero si se cumplen los requisitos legales y si se dan los supuestos que la ley pide para poder otorgarlo. Pero la documentación fue insuficiente.
Es más, el tribunal resolvió que ni siquiera había una “declaración jurada que indique que los antecedentes y documentos adjuntos son completos y fehacientes; y que los antecedentes exigidos no constan íntegramente suscritos por el representante legal de la deudora; y de conformidad con lo dispuesto en los artículos 254 N°4 del Código de Procedimiento Civil y 115 de la Ley N°20.720, por tanto, no ha lugar a dar curso a la solicitud de Liquidación Voluntaria”.
El punto es que la empresa puede presentar varias veces esta solicitud que quiebra, hasta lograr la declaración, si es que demuestra peso a peso las deudas.
Opciones reales de pago y deuda a trabajadores
En estos casos, antes del cambio legal, no había mucha esperanza para los trabajadores, ya que generalmente eran las empresas acreedoras las primeras en recuperar algo, cuando era posible. Hoy, la ley garantiza un poco más los derechos de los trabajadores ante una quiebra.
El artículo 2472, numerales 5 y 8 del Código Civil establecen lo que se denominan los créditos de primera clase, que son aquellos que tiene un privilegio general sobre todos los bienes del deudor y se pagan con preferencia absoluta respecto a cualquier otra deuda.
“El número 5 se refiere a las remuneraciones y el 8 a las indemnizaciones. La ley, en el fondo, le garantiza algo a los trabajadores. No va a ser sobre las reglas generales, sino que va a ser un monto más pequeño, pero algo hay que pagar (…) De recibir, probablemente vas a recibir, pero no la totalidad”, explica el abogado especialista en Derecho Laboral, Anderson Weldt, quien además lleva una de las causas contra Publimetro.
Detalla el abogado que, “cuando nace esta ley se modifica el Código del Trabajo y se agrega una causal de terminación nueva, que es el artículo 163 bis, que es la causal de liquidación concursal del empleador para que una vez que un tribunal, en este caso a Publimetro, si les hubiese concedido la liquidación voluntaria, el liquidador tiene seis días contados desde la fecha de la notificación de esta resolución de la liquidación del tribunal civil para despedir a todos los trabajadores”.
Entonces, asegura Anderson Weldt, “la ley sí te protege y va a depender del estatus procesal que tenga el trabajador. Si, por ejemplo, empezaste un juicio antes de la declaración de litigación, tú tienes que seguir adelante el juicio y en el momento en que se produzca la apertura del periodo de verificación ordinaria (de la quiebra), debes verificar créditos en la liquidación. Es decir, yo le digo al liquidador, me deben tanto. Pero en este caso, la ley también establece una cantidad de ingresos mínimos mensuales”, porque debe alcanzar para el máximo de afectados posibles.
Por esto, el abogado considera que “la liquidación, para mi gusto, tiene un objetivo superconcreto, que es eludir de alguna manera una responsabilidad penal que pueda haber por detrás. Porque al declarar la liquidación, lo que estoy diciendo es que no tengo plata para pagar”.

Abogado especialista en Derecho Laboral, Anderson Weldt.
Cómo y cuándo comienza el declive de Publimetro
“Firmé contrato de trabajo indefinido con Publimetro en abril de 2021. Los primeros dos o tres años, las remuneraciones y el trabajo transcurrieron de forma fluida y normal, pero al segundo año empezó a verse una fuerte disminución de los equipos de trabajo y un deterioro de la generación de contenidos y el reporteo en sí mismo”, relata Cristián Moreno, periodista del área web de Publimetro hasta mayo de este año, cuando finalmente decidió presentar un autodespido, como otros trabajadores también han hecho.
Recuerda que “siempre me correspondió trabajar de manera remota porque, si bien la empresa tenía una oficina en Las Condes, nunca estuvieron en disposición de ser usadas y la entrega de equipos y todo el material para hacer la pega, según contrato, nunca la proveyó la empresa”.
Para 2023 las cartolas de previsión y salud empezaban a no registrar pagos o solo abonos del total a pagar. “Y seguíamos trabajando de manera cada vez más precaria, cada vez con menos profesionales. Y las señales empezaron a llegar por el 2024 cuando ya era tan evidente la escasez en el área donde yo trabajaba, que era internet, que se tomó la decisión editorial de no trabajar en turno los fines de semana. Eso fue como la confirmación de que la situación del diario era crítica”, comenta Cristián Moreno.
A partir de mayo de 2025 los sueldos no se completaban. “En los primeros meses uno como que no reacciona, como que normaliza ciertas situaciones y dices, bueno, el próximo mes irán a pagar lo que viene, lo que falta, te van a abonar. Pero, en el caso particular, de mayo hacia adelante nunca se regularizó la situación y siempre se pagaba un porcentaje, hasta que intervino el sindicato al cual pertenezco”.
“Las dirigentas, en este caso de presidenta y vicepresidenta, al contactarse con el representante de la gerencia acá en Chile ya les reconocía que no había ingresos para pagar todos los sueldos, que no se podían cumplir todos los compromisos, de forma bien soterrada empezaron a reconocer que el diario no tenía solvencia. Nunca tuvimos ninguna retroalimentación y se sumaban deudas, impago y la gente empezó a reventar“, sostuvo el profesional.
Pero, además, todos estos incumplimientos también habrían empezado a cerrar puertas al diario con otras instancias para generar recursos, como es el aparato del Estado, ya que por ley, debido a las deudas previsionales que tiene, está impedida de contratar servicios con el Fisco.
No son solo cifras, son personas y sus familias
“Tengo 53 años, poco más de 30 años ejerciendo la profesión en distintos medios de comunicación, y habiendo vivido quiebras en otras empresas, te puedo asegurar que hoy, a título personal, esta situación con Publimetro, sería generoso si te digo que solamente me genera angustia, es un momento superdifícil, ha sido muy doloroso en la familia. En el caso particular, me ha significado a mí también un deterioro importante de salud mental”, dice el periodista Cristián Moreno.
Y duele porque, como cuenta Cristián, “trabajamos, hacemos nuestra pega y merecemos ser remunerados, porque nadie trabaja gratis. Estuvimos dos años y medio trabajando con la ilusión de que en algún momento esto iba a mejorar. Dos años y medio esperanzados en que la empresa se iba a poner la camiseta, tanto como nosotros nos pusimos la camiseta. Y como me imagino que muchísimos trabajadores en Chile se la han puesto por sus empresas cuando pasan por momentos difíciles. Pero dudo que alguna de esas otras empresas haya tenido una actitud tan negligente, desinteresada y tan poco solidaria respecto de sus empleados“.
“Personalmente, debo reconocer, me afectó y me afecta muchísimo. Es superdoloroso, porque más allá de las premuras económicas y las deudas que uno va adquiriendo en este tiempo, este acto de deslealtad de la empresa para con sus trabajadores es lo que a uno le deja una herida muy grande y profunda. Te lo dice alguien que ya lleva muchos años trabajando. Nunca me habían pegado una puñalada tan artera como esta“, concluye el periodista.
Presentación del caso ante la OCDE
Otra de las acciones que han tomado algunos trabajadores de la empresa Publimetro, fue la presentación del caso ante el Punto Nacional de Contacto para la Conducta Empresarial Responsable perteneciente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en Chile.
Si bien esta no es una instancia judicial ni legal, sí busca que se cumplan los derechos básicos de los trabajadores respecto de sus vínculos con las empresas de países que pertenecen a la OCDE, como es el caso de México, país donde se supone se encuentran los capitales que permiten que Publimetro funcione.
Por tal razón, se enviaron todos los antecedentes y se agregaron otras descripciones respecto de los incumplimientos sistemáticos de esta empresa mexicana, para que la instancia contacte a su contraparte en México y ellos intercedan ante los incumplimientos laborales y legales que Publimetro SA mantiene en Chile.
Sin embargo, al ser una instancia de índole más político administrativo, lo que busca es a ver si se llega a algún tipo de reconocimiento por parte de la empresa deudora (Publimetro) para poder apurar la resolución del conflicto. Si esto no ocurre, quedarán en evidencia como una de las empresas de países pertenecientes a la OCDE que incumplen y no se alinean con el respeto de los derechos laborales.



