En la agrupación sostinen que la situación se origina tras el fallecimiento por suicidio de tres profesionales pertenecientes a un mismo servicio en los últimos dos años. Desde la dirección del hospital, en tanto, informaron que se implementó un plan de bienestar para favorecer entornos laborales armoniosos con la salud mental.
Una situación de salud mental crítica denuncia la Asociación de Enfermeras y Enfermeros del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (ASENF HCUCH), lo cual se habría ahondado luego de la pérdida de tres trabajadores del área en dos años. Y aunque desde la dirección del recinto han desarrollado acciones de acompañamiento para los funcionarios, desde la dirigencia se considera que esta reacción ha sido lenta y poco concreta. Por ello emplazan a la recién asumida rectora Alejandra Mizala a reunirse con ellos para buscar apoyo.
Blanca Mesías, enfermera y dirigenta de Hospital Clínico de la Universidad de Chile (ASENF HCUCH) plantea que “la situación es crítica, no solo para los equipos de enfermería, sino que también para los equipos que directamente están vinculados a estos fallecimientos, puesto que pertenecen a un mismo servicio. Concretamente, son tres suicidios que han sucedido en dos años”.
El primer caso se registró en marzo de 2024, el segundo en mayo de 2026 y el tercero en junio de 2026.
Mesías reconoce que desde la autoridad hospitalaria se ha hecho esfuerzos de acompañamiento a los funcionarios. “Ha habido intervenciones individuales, pero la respuesta institucional ha sido muy lenta. Actualmente, a pesar de nuestras solicitudes de protocolos de actuación y de prevención, no hemos recibido ningún lineamiento claro a nivel institucional. Y eso también convive con la necesidad asistencial y con el mantener la continuidad de la atención a los pacientes a costa de la poca salud mental que tiene el personal en este momento”.
Agrega que la dirección del hospital “está en conocimiento de la situación, ha generado espacios de diálogo y reflexión a nivel institucional, pero las respuestas, insisto, han sido muy lentas, muy poco concretas. Y en el fondo, ahora se ve cierta seriedad con un tercer caso, pero esto ya es un proceso que estamos viviendo hace dos años, en el cual no se le ha dado la importancia a la salud mental de los trabajadores en la institución”.
“Por lo tanto, el nuestro es casi un llamado de auxilio a que esto se ponga como prioridad, porque de eso también depende la atención que nosotros brindamos a los pacientes que recibimos”, asegura Blanca Mesías.

Piden reunirse con rectora por salud mental
Por estas razones los funcionarios piden a la máxima autoridad de la casa de estudios de cual dependen les reciba, asegurando que el problema lo han “tratado de abordar a nivel interno, pero no hemos tenido la celeridad de las respuestas ni tampoco la concreción de un plan de acción urgente. Ya habiendo intentado todo esto, nos queda emplazar a la rectora (Alejandra Mizala), de quien depende el hospital clínico”, dice la dirigenta.
“Nosotros estamos en una situación de indefensión también porque existe una autonomía universitaria y también un interés que prima de la universidad por el funcionamiento de las facultades y de la Universidad en términos académicos. Pero los 4300 funcionarios que componen el hospital en este momento están a la deriva y no ha sido puesto sobre la mesa la importancia del rol del trabajador de la salud dentro de la Universidad. Creo que eso es superrelevante para también tener la perspectiva de cómo abordar este problema”, concluye Mesías.

Preocupación y diálogo
Ante las consultas de redacción, desde la dirección general del Hospital Clínico de la Universidad de Chile manifiestaron un “firme compromiso con la salud, el bienestar y el cuidado de quienes forman parte de nuestra institución, lo que constituye una prioridad permanente”.
“En ese contexto, mantenemos un diálogo continuo con los equipos de trabajo y las organizaciones gremiales, promoviendo espacios de escucha y colaboración para abordar las distintas materias que impactan a nuestra comunidad”, sostuvieron.
Como parte de este compromiso, indican en la respuesta, “el hospital se encuentra implementando un plan de bienestar orientado a fortalecer el acompañamiento a los funcionarios y funcionarias, promoviendo acciones preventivas y de apoyo en salud mental, así como iniciativas destinadas a favorecer entornos laborales saludables”.
Asimismo, agregaron desde la dirección del hospital que “se ha constituido un comité especial de salud mental, instancia multidisciplinaria que trabajará en el fortalecimiento de las estrategias de prevención, la identificación de oportunidades de mejora y la definición de medidas concretas que contribuyan al cuidado integral de nuestros equipos. Seguiremos promoviendo el diálogo de toda nuestra comunidad porque estamos convencidos de que el cuidado de quienes cuidan debe ser un compromiso permanente de toda la institución”.
Desde la ASENF HCUCH señalaron, por su parte, “que esta crisis no puede abordarse únicamente desde el acompañamiento posterior a los hechos, sino mediante una estrategia institucional de prevención que incorpore condiciones laborales seguras y participación de los trabajadores en las decisiones”.
Asimismo, “recordaron que, tras el primer fallecimiento, la asociación ha desarrollado un trabajo permanente de levantamiento de antecedentes en terreno y diálogo con los equipos de salud. En ese marco, solicitaron reiteradamente reuniones con la Dirección Médica para abordar las brechas de personal y formularon propuestas para fortalecer los protocolos y flujogramas frente a situaciones de violencia y acoso, así como para una gestión integral del ausentismo”.

