El presidente Kast intentó dar por superado el episodio asegurando que todo estaba “absolutamente aclarado” entre los ministros Quiroz y Alvarado. Sin embargo, el desconocimiento del hecho por parte del coordinador político y vocero del Ejecutivo, devela algo más que un simple “olvido” de parte del ministro Hacienda como justificó su par de Interior.
Es paradójico observar que mientras el presidente José Antonio Kast repite constantemente que están “ordenando la casa”, el mandatario aún no logre alinear a su gabinete y establecer una voz oficial que hable en nombre del Gobierno.
Tras la salida de Mara Sedini de la vocería –que develó una serie de pugnas al interior del oficialismo– se optó porque el ministro del Interior Claudio Alvarado asumiera ese rol. Sin embargo, las falencias que han tenido para comunicar sigue siendo un flanco abierto para la Moneda.
Si bien desde el Ejecutivo intentan cerrar la polémica entre el ministro de Hacienda Jorge Quiroz y el biministro Claudio Alvarado, luego que éste último reconociera el pasado lunes que no sabía que el Gobierno había ingresado el sábado un requerimiento al Tribunal Constitucional por la megarreforma, la descoordinación da cuenta de un problema mayor cuando es el jefe del gabinete quien desconoce la información.
Es más, el biministro Alvarado se enteró tres días después y luego de una pregunta de la prensa sobre la presentación del requerimiento, pese a ser el coordinador político en su calidad de ministro del Interior y vocero del Gobierno. Para mayor abundamiento, el requerimiento ingresó al TC con la firma del presidente Kast; el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz; el ministro secretario general de la Presidencia, José García; la ministra de Energía, Ximena Rincón, y el ministro de Obras Públicas, Louis de Grange.

Exsubsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez; ministro de Hacienda, Jorge Quiroz y biministro Claudio Alvarado.
El “olvido” de Quiroz
Entre la serie de declaraciones que ha dejado el nuevo impasse entre el ministro Jorge Quiroz y su par Claudio Alvarado, están las palabras del presidente José Antonio Kast, quien sin profundizar en el tema intentó darlo por zanjado, al señalar que está “todo absolutamente aclarado” entre ambos secretarios de Estado.
Previo a la intervención del mandatario, tanto Quiroz como Alvarado se mandaron mensajes por la prensa.
En el caso del ministro de Hacienda, éste sostuvo que no es su “responsabilidad tener que estarme haciendo cargo de informar a cada una de las personas” que conforman el Ejecutivo, agregando que “hay un Gobierno, una organización y es perfectible siempre la comunicación, pero repito: es un tema más bien incidental”.
El ministro José García, en tanto, señaló que “no hay ninguna duda de que alguna dificultad de comunicación interna más formal debimos haber tenido y, por esa razón, él no estaba debidamente informado”, aclarando que no había “intención de ocultar información”.
El biministro Claudio Alvarado, por su parte, no dejó pasar su molestia tras ser ignorado en su calidad de jefe del gabinete y vocero. Al ser consultado se habrían cambios para evitar nuevas descoordinaciones, señaló que “el único cambio es reiterar a los ministros cuál es mi número de teléfono”, para luego justificar el hecho como un “olvido” del ministro Jorge Quiroz.
Lo complejo de la situación, es que el biministro Alvarado no es cualquier secretario de Estado dentro del organización del Ejecutivo, al contrario, es el más importante políticamente luego del presidente Kast. De hecho, es quien asume la vicepresidencia cuando el mandatario sale del país.
De tensión en tensión
Pese a que desde el Gobierno buscan bajar el perfil al impasse entre Jorge Quiroz y Claudio Alvarado, mostrándolo como un hecho puntual e incidental, las tensiones entre ambos ministerios vienen hace algunas semanas y se gatillaron a raíz de la renuncia que solicitó el exsubsecretario del Interior, Máximo Pavez, al exsubsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, tras dar positivo a un test de drogas.
Si bien los cuestionamientos del oficialismo por la salida de Rodríguez se centraron en la figura de Máximo Pavez, la subsecretaría depende del Ministerio del Interior que dirige Claudio Alvarado.
Incluso cuando el exsubsecretario Rodríguez inició una campaña para desacreditar al laboratorio que analizó su test de pelo, rehusándose a que realizara la contramuestra, el ministro de Hacienda seguía destacando el trabajo desarrollado por la exautoridad en la tramitación de la megarreforma.
Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, colectividad de la cual Quiroz es cercano, escribió en un chat de la Fundación Jaime Guzmán tras la salida del exsubsecretario de Hacienda, que “sería bueno que Máximo Pavez le pidiera perdón a Juan Pablo (Rodríguez) por el desdén frente al caso, por los ‘trascendidos’ maliciosos que circulan contra JP y por la irresponsabilidad frente a todo el proceso delicado por definición”.
Fue el biministro Claudio Alvarado quien comunicó la salida de Rodríguez de la Subsecretaría de Hacienda, decisión política que además contravino lo establecido por la ley respecto de estos controles de drogas, ya que, en caso que la persona arroje positivo, pero niegue los resultados, lo que corresponde no es solicitar su renuncia, sino que solicitar el análisis de la contramuestra, a lo cual la exautoridad se negó, poniendo en duda la calidad técnica del laboratorio que tomó sus muestras de pelo.



