El documento dice que “es un problema de cómo se forman los precios, de competencia y de plata. Eso se resuelve donde usted se sienta”, plantean los agricultores directamente a Jorge Quiroz.
En la comuna de Sagrada Familia, región del Maule, donde se realizó la Cuenta Pública Participativa 2026 del Ministerio de Hacienda, entre fotografías y saludos al ministro Jorge Quiroz, representantes de Agricultores Unidos A.G. lograron reunirse cinco minutos con el esquivo secretario de Estado para entregarle un documento, “No es una carta de reclamo: es una propuesta de trabajo”, señalan en su escrito.
“Tuvo muy buena disposición, simpático el caballero, de hecho, en la cuenta pública más de algún chiste hizo”, comentó Juan Baeza, vicepresidente de Agricultores Unidos A.G., y al término de la cuenta “nos concedieron esos cinco minutos. Pero en la carta solicitamos una reunión con él para plantearle que, como agricultores queremos que el gobierno empiece a emparejar la cancha, o sea, que juguemos pero que el árbitro sea imparcial, porque la realidad es que aquí está muy cargado para el lado de la agroindustria y los grandes conglomerados adquisitivos, y eso es lo que nos tiene complicados a los agricultores”, agregó el dirigente.
En el documento entregado al ministro Quiroz, el gremio entrega un diagnóstico. “Acá en el Maule trabajan la tierra 21,720 familias y empresas. Después de La Araucanía, ninguna región de Chile tiene más. Y esta misma región tiene la segunda pobreza más alta del país, 24.3%, cuando el promedio nacional es 17.3%. La región que produce la comida de Chile es de las más pobres de Chile. Eso no es casualidad. Es resultado”, indican.
“Los números del resto del país cuentan lo mismo. En 2007 había 301 mil explotaciones agrícolas; el último censo contó 175 mil. Cuatro de cada diez desaparecieron en catorce años. De los que quedamos, 77 de cada 100 tenemos 50 años o más, y ni uno de cada cien tiene menos de 25. Acá mismo lo vimos con la remolacha: el año pasado hubo 440 contratos de siembra; para esta temporada, ninguno”, describe la carta.
“¿Y por qué pasó? No fue flojera ni mala tierra. Fue una cancha torcida que nadie quiso emparejar. Por fuera, competimos contra productos que llegan respaldados por el Estado de origen -al agricultor chileno el apoyo público le representa un 3 por ciento de lo que produce; el promedio de los países desarrollados es 13- y que muchas veces entran sin cumplir los estándares laborales y ambientales que, a nosotros, con razón, se nos exigen”, plantea la misiva al ministro Quiroz.

Agricultores Unidos entregan carta al ministro de Hacienda Jorge Quiroz.
Ley pareja
Otro punto que abordan en el documento entregado al ministro de Hacienda Jorge Quiroz, tiene que ver con el cálculo a precio de paridad de importación. “Cuando la guerra encareció el petróleo, la bencina y el diésel subieron acá en cosa de días: 372 pesos más por litro la bencina, 580 el diésel, en una sola semana de marzo. ¿La explicación? Que el combustible se calcula a precio de paridad de importación: vale lo que costaría traerlo. Usted mismo les dijo a los camioneros que esos costos se iban a tener que traspasar a precio, que nadie hace milagros. Y es correcto: así funciona un mercado”, dicen los agricultores.
“Pero mire la otra cara. Cuando el agricultor va a vender su cosecha, esa misma paridad se esfuma: hay cadenas donde los compradores se comportan como uno solo y pagan por debajo de lo que costaría traer el mismo grano de afuera, y ahí nadie exige traspasar a precio, y nadie habla de paridad. La paridad corre religiosamente cuando el campo compra, y se olvida cuando el campo vende. Misma fórmula, un solo sentido. Eso tiene un nombre que usted conoce mejor que yo: distorsión”, subraya Juan Baeza, representante del gremio en su escrito al ministro Quiroz.
Los agricultores aseguran que “no venimos a pedir bonos, subsidios ni programas de asistencia. No queremos que nos mantengan. Queremos competir”, pero “cuando en un rubro mandan dos o tres, pasa siempre lo mismo: el que produce recibe menos, el que consume paga más, y la diferencia no se queda invirtiendo ni compitiendo. Donde cuesta entrar a competir, no entra inversión; y donde no entra inversión, no hay crecimiento. Por algo Chile lleva más de una década creciendo poco. Se lo digo simple: con los mercados amarrados, ninguna reforma le va a alcanzar. Abrir la cancha es la palanca de crecimiento más barata que tiene, no cuesta un peso del presupuesto”.

Ministro de Hacienda Jorge Quiroz, de visita en la Región del Maule.
Propuestas al ministro Quiroz
En este diagnóstico petitorio del gremio Agricultores Unidos dicen que “es un problema de cómo se forman los precios, de competencia y de plata. Eso se resuelve donde usted se sienta”, le plantean directamente a Jorge Quiroz.
Los propuestas son en tres áreas. Primero, que “Hacienda mida la cancha. La cuenta de paridad que hoy se hace todas las semanas para fijar la bencina, pedimos que se haga y se publique también para lo que el campo vende, rubro por rubro. Y donde la diferencia no tenga explicación, ahí hay algo torcido que corregir. Nosotros no le tenemos miedo a ese número”.
También piden una mesa por la competitividad de la economía rural, encabezada por Hacienda, con plazos y números arriba de la mesa. “No pedimos programas nuevos ni plata nueva: pedimos revisar las reglas que hacen que producir en Chile cueste más que traerlo de afuera. Nosotros ponemos los datos y la experiencia de terreno”.
Por último, solicitan al ministro Jorge Quiroz que se mida con “la misma vara lo que entra. El producto importado que llega respaldado por el Estado de origen, o hecho con estándares que acá serían ilegales, entra hoy por nuestras aduanas como si nada. Revisar eso también pasa por su escritorio. No es proteccionismo; es la misma regla para todos. El campo del Maule no le pide al Estado que lo cargue. Le pide que deje de cargarle la mochila a él solo. Si la cancha se empareja, nosotros hacemos el resto”.



