El presidente José Antonio Kast reaccionó a este brutal hecho señalando que “no sirve de nada que bajen los homicidios y las encerronas, si tenemos que seguir lamentando la tragedia del asesinato de un niño de 12 años producto de la delincuencia”, mientras que el ministro de Seguridad Martín Arrau, reconoció que, “el Estado falló”.
La madrugada de este martes, un niño de 12 años fue víctima de una cruel muerte, luego que un grupo de delincuentes -supuestamente menores de edad- lo arrastran por cerca de 3 kilómetros tras robar el vehículo en el que viaja junto a familiares y del cual no pudo escapar, al quedar enredado en el cinturón de seguridad. Lo que ha causado gran impacto.
De acuerdo con los primeros antecedentes proporcionados por la Fiscalía, el niño viajaba junto a su padre (de nacionalidad argentina) y una tía, y se dirigían hacia la comuna de Puente Alto, circulando por la caletera de la Ruta 5 Sur, cuando a la altura de calle General Urrutia, en el sector Catemito de la comuna de San Bernardo, se produjo la encerrona.
Al menos cuatro delincuentes intimidaron con armas cortopunzantes a los ocupantes del vehículo, les obligaron a descender y al iniciar la huida con el automóvil robado, el niño no alcanzó a escapar y quedó atrapado con el cinturón de seguridad.
El fiscal de la zona occidente, Juan Carlos Hidalgo, explicó que “el menor queda enganchado en el cinturón, aparentemente, y dicen los vecinos que fue arrastrado. Efectivamente, desde el momento del robo, probablemente el menor quiso liberarse o bajar del vehículo (…) quedando enredado en el cinturón de seguridad, posteriormente, es arrastrado hasta Portales con Leonardo Da Vinci, también de la comuna de San Bernardo”, donde el vehículo fue abandonado.
También se cree que los autores de este crimen serían menores de edad, los que minutos antes de esta encerrona habrían robado otro automóvil en un servicentro Shell, ubicado en calle Eyzaguirre de la misma comuna, y el cual utilizaron para asaltar a la familia del menor.
El OS9 de Carabineros está a cargo de los peritajes que permitan establecer la identidad de los autores, mientras que diversas unidades de la policía uniformada colaboran para conseguir la detención de los delincuentes. El teniente coronel Pablo Hernández Romero dijo que “prácticamente toda la SIP de la región Metropolitana (está) trabajando en el sector. La idea es que tenga resultados positivos en la ubicación de los responsables de este macabro hecho”.
Además, las diligencias en curso buscan reconstruir el recorrido de los delincuentes y determinar las responsabilidades de cada uno en este fatal robo.
La investigación está en manos del Fiscal Jefe de Análisis Criminal Occidente, Leonardo Tapia, mientras que la familia del menor asesinado “está desde la madrugada contando con el apoyo y contención de una psicóloga de nuestra Unidad de Víctimas”, se informó desde la Fiscalía Occidente.
Una muerte que impacta
Esta mañana, en tanto, en el marco de la firma de un proyecto de ley en el Palacio de la Moneda, el presidente José Antonio Kast se refirió a la muerte de este menor.
“12 años equivale a séptimo básico, que es donde uno se prepara para jugar, para tener amigos, para proyectarse en la vida. Y esto es dramático”, sostuvo.
El mandatario agregó que “hemos estado todos trabajando en contra delincuencia, las cifras han mejorado en temas de homicidio, de portonazos, de persecución de la acción penal, pero no hay cifras que supla el dolor de una familia, solo el asesinato de un niño hace que todas estas cifras para esa familia, para una nación, no llegue a ningún destino, porque el dolor no se calma“.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, expresó que “es durísimo estar acá, reconociendo que, en este caso, el Estado falló. El Estado, que tiene como rol primario garantizar la seguridad, la integridad física de las personas, falló”.
Arrau, además, planteó que “lo que ha ocurrido acá no es un hecho delictual más, cuando hay un hecho tan brutal, donde en circunstancias tan violentas, delincuentes, asesinos, llevan a cabo este hecho, no solamente requiere las condolencias y el apoyo a la familia, sino que tiene que ser un llamado de atención a la sociedad, cuando muchas veces normalizamos este tipo de situaciones. Tenemos que tomar conciencia como país, y tenemos que hacer cambios profundos, efectivamente, en la actitud, en la forma en la cual enfrentamos la delincuencia. Asesinos como estos no merecen ninguna clemencia ni piedad ni miramiento en la persecución policial, penal, y estoy seguro que todas las instituciones involucradas así lo harán”.



