El Teniente

La reapertura exprés de la mina El Teniente de Codelco tras fatal accidente

A los ocho días del fátidico colapso del 31 de julio de 2025, la mina El Teniente fue reabriéndose por zonas, ello sin contar aún con las conclusiones del informe final de Sernageomin que, más allá del evento sísmico y el consecuente estallido de roca, describe que las condiciones operacionales eran altamente riesgosas.

A un año de la tragedia en la mina El Teniente, en que fallecieron seis trabajadores que desarrollaban labores en la construcción de los proyectos Andesita y Recursos Norte, la Fiscalía Regional de O’Higgins sigue intentando establecer responsabilidades por cuasidelito de homicidio, omisión de información a Codelco y si la estatal ocultó antecedentes o impidió fiscalizaciones en 2023 en la zona dañada de Panel Invariante para evitar sanciones o cierres de faena.

El fiscal regional Aquiles Cubillos, ha señalado que ha tenido problemas para acceder a información solicitada a Codelco, lo que ahora se verá aún más complejo, dado que hace unos días el Juzgado de Garantía de Rancagua acogió la cautela de garantías presentada por la cuprífera estatal, declarando la vulneración del derecho a defensa técnica y limitando los requerimientos de información de la Fiscalía en la indagatoria. Básicamente, le ordena enfocarse en los hechos específicos del proceso y no en revisar toda la actividad histórica de la División El Teniente.

Si bien ambos sectores afectados directamente por el evento sísmico siguen paralizados, otros dos proyectos en construcción, Andes Norte y Diamante, tuvieron un proceso de reapertura bastante exprés luego del accidente.

Esto es preocupante dado que, como indican las principales conclusiones del informe final de Sernageomin sobre el accidente -que en redacción hemos publicado en detalle- “se registraron episodios anteriores con estallidos de roca, colapsos de galerías, daños a fortificación y condiciones de riesgo que afectaron sectores productivos y de infraestructura”, lo que presentaba “condiciones operacionales que permitieron la exposición de trabajadores a un escenario de riesgo significativo”.

Entre ellos destacan uno ocurrido el 18 de septiembre de 2021, en la Mina Recursos Norte, donde “se produjo un evento de 1,9 Mw con colapso del techo en una intersección del Nivel de Acarreo, en un entorno cercano a la falla N3, sin exposición de personal por tratarse de feriado; el 24 de julio de 2023, se registró un evento de alta relevancia en el contexto de minería profunda, inicialmente reportado como 3,0 Mw y posteriormente corregido a una magnitud mayor, con daños mayores en el Proyecto Andes Norte, aislamiento de un trabajador que debió ser rescatado, y afectación a infraestructura en zonas que posteriormente volverían a manifestar vulnerabilidad”.

Los fiscalizadores recalcaron en su informe que el evento del 31 de julio de 2025 no ocurrió de manera aislada, sino que estuvo precedido por eventos sísmicos e incidentes geomecánicos relevantes (alta energía), antecedentes que “evidencian que la operación ya presentaba manifestaciones previas de sismicidad inducida y daños a infraestructura en distintos sectores, lo que constituye un contexto técnico indispensable para el análisis del accidente y de la eficacia de las medidas preventivas adoptadas”. Pero, además, señala que a pesar de que se registraba sismicidad más alta de lo normal, nadie tomó la decisión a tiempo de evacuar.

El Teniente

Reinicio de faenas en tiempo récord en El Teniente

Tras la tragedia en El Teniente, inmediatamente el Sernageomin dispuso como medida provisional la paralización de las operaciones en las minas subterráneas de la División, lo que implica restricción de entrada a la mina.

En el Sernageomin había reticencias a autorizar la reapertura porque no había antecedentes fiables para ello. Eso no fue impedimento para que, en tiempo récord, el servicio levantara la prohibición”, señalan fuentes consultadas por redacción.

Ello se verifica en la Resolución Exenta N° 1861/2025 del 22 de agosto de 2025, que autoriza alzamiento parcial y progresivo de la medida provisional impuesta por la Resolución Exenta N° 1735 de 2025, y mantenida mediante la Resolución Exenta N° 1780 de 2025, respecto de las minas Andes Norte y Diamante, de la faena minera División El Teniente, que eran las dos que quedaban pendientes de reabrir.

Según consta en esta resolución, el 5 de agosto de 2025 la empresa Codelco solicitó formalmente el alzamiento parcial de la medida provisional de paralización decretada después del accidente. El Servicio evaluó los antecedentes y mediante el Oficio N° 1984, de fecha 06 de agosto de 2025, formuló observaciones a la empresa.

Los días 7 y 8 de agosto de 2025, la empresa ingresó respuestas al oficio precitado, remitió antecedentes técnicos complementarios y dio respuesta a las observaciones formuladas, y se dispuso el alzamiento parcial y progresivo de las operaciones subterráneas en los sectores Pilar Norte, Panel Esmeralda y Esmeralda, Pacífico Superior, Diablo Regimiento, Panel Reno, Dacita y Reservas Norte, al no presentar afectaciones estructurales ni operacionales.

Pero se ordenó mantener la paralización de los sectores Recursos Norte, Andesita, Andes Norte y Diamante, “toda vez que en ellos se requería efectuar análisis más exhaustivos y solicitar mayores antecedentes a la empresa, a fin de resguardar adecuadamente la seguridad operacional y estructural de la faena”, indica la resolución tras el accidente fatal en El Teniente.

El 16 de agosto de 2025, la empresa insiste por reapertura de las minas Andes Norte y Diamante, a través de la carta CJDT-0159-04. El Sernageomin evaluó los antecedentes y mediante el Oficio N° 2134, del 20 de agosto de 2025, formuló ocho observaciones a la empresa.

Dos días después, el 22 de agosto de 2025, la empresa solicitó una reunión a través de la Ley de Lobby con el organismo fiscalizador, donde un equipo técnico de la empresa expuso los antecedentes que sostenían su solicitud. Ese mismo día Codelco ingresó respuestas al oficio señalado y, como indicamos, también ese 22 de agosto de 2025 se dictó la resolución de alzamiento parcial y progresivo de la medida provisional respecto de las minas Andes Norte y Diamante en la División El Teniente.

Observaciones respondidas en 48 horas

Entre las observaciones planteadas por Sernageomin a la cuprífera el día 20 de agosto del año pasado, se solicitaba un “Informe técnico con análisis de causas que generaron el evento e identifique las medidas de control que serán implementadas para prevenir la ocurrencia de situaciones similares en el futuro”, cuando ni siquiera el propio Servicio contaba, a esa fecha, con el informe final que detallara aquellos elementos y sus conclusiones sobre el fatal accidente en la mina El Teniente.

Básicamente, le exige “informar sobre el programa para la determinación de las causas que generaron el evento, de acuerdo con las exigencias del Reglamento de Seguridad Minera. Lo anterior, con el propósito de identificar los aspectos técnicos que incidieron en la provocación de dichos daños en Andesita y Recursos Norte, para efectos de resguardar que los daños registrados no se produzcan en Diamante y Andes Norte”.

También le solicitó un “Informe técnico que evalúe los sistemas de fortificación existentes en la faena, e incorpore, en caso de ser pertinente, propuestas de mejora para su reforzamiento, en los sectores donde los sistemas de fortificación evidenciaron fallas, así como en aquellas zonas que estarán expuestas a mayores esfuerzos estructurales.”

Además, pide planes de recuperación y reparación de minas; plan de seguimiento y control respecto de la estabilidad y seguridad de las operaciones; plan general de reinicio de operaciones de todas las minas habilitadas; un informe con el mejoramiento en la gestión y control de riesgos geomecánicos que han sido implementados durante la reapertura parcial y progresiva, además de las que serán implementadas en El Teniente.

En este mismo sentido, se solicita que se entregue un programa para implementar un sistema de control en línea que permita al Servicio acceder al monitoreo sísmico; e informar sobre el cumplimiento de la difusión del plan de reapertura a todos/as los/as trabajadores/as de la faena minera, para efectos de resguardar la seguridad en El Teniente.

Todo ello fue recabado e informado dos días después. “Y son muchos gigas de información, y se reabre la mina el mismo día que se presenta el informe. Uno puede inducir que habían conversado con el Sernageomin, pídeme esto y te lo mando. Porque lo que corresponde es que Sernageomin, como fiscalizadores, sean expertos de la contraparte experta de Codelco”, plantean los consultados.     

Factibilidad técnica

Un punto que se debe tener en consideración para entender la necesidad de Codelco de reabrir los proyectos en la División El Teniente que no se vieron directamente afectados por las consecuencias del evento sísmico, es que en ninguno de estos sectores se está haciendo extracción de mineral, sino que está avanzando en la construcción de estos.

Evidentemente, existe una presión económica para sacar a flote los proyectos, ya que el Nuevo Nivel Mina, que era el proyecto inicial, ha sido un fracaso en todo aspecto, en plazos, en calidad, en costo, en alcance. Debía iniciar funciones supuestamente en 2017, pero eso al final se vio truncado, se hizo una primera reformulación del proyecto en 2015 y una segunda en 2018.

Es un secreto a voces el que no hay factibilidad técnica para hacer los proyectos. El cerro está muy estresado, es decir, la presión a la que está sometida la roca es tan alta que cualquier perforación que uno haga la respuesta puede ser violenta. Es un tema técnico, no económico”, aclaran las fuentes a redacción.

Pero el informe de Sernageomin sobre el accidente en la mina El Teniente coincide en que esto puede volver a ocurrir, porque siguen construyendo hacia ese mismo sector donde ya han ocurrido dos accidentes similares, que es todo el sector de Andes Norte y Recursos Norte. El punto es que ahora ni la Fiscalía podrá indagar mucho más en ello, porque a petición de Codelco, la justicia ha decidido poner un freno a las solicitudes de información realizadas por los persecutores penales, sobre todo en torno eventos previos, como el accidente de 2023.  

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