La propuesta plantea un nuevo mecanismo donde los establecimientos con sobredemanda vuelvan a elegir a los estudiantes según la adhesión al proyecto educativo de la familia, la asistencia previa de los alumnos y “entrevistas”, según detalla minuta de la Moneda.
Luego del intento fallido del segundo gobierno del expresidente Sebastián Piñera por cambiar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), por medio del fracasado proyecto de “Admisión Justa”, la derecha nuevamente intentará modificar la reforma que llevó adelante la segunda administración de la expresidenta Michelle Bachelet.
La iniciativa del Gobierno plantea crear un nuevo mecanismo paralelo al SAE, administrado por el Ministerio de Educación (Mineduc) y donde los colegios con más postulaciones que cupos vuelvan a seleccionar a los estudiantes por medio de “entrevistas con padres”, según revela una minuta de la Moneda, a la que tuvo acceso redacción, y cuyo punto no fue incorporado al comunicado público que envío el Mineduc a la prensa.
En la información difundida por el ministerio se detalla que el nuevo mecanismo paralelo al SAE, denominado Elección Mutua (EM), podrá ser usado voluntariamente por aquellos colegios con sobredemanda y entre los criterios que pueden incluir para la selección de los estudiantes, están “elementos como adhesión al proyecto educativo, asistencia previa y rendimiento académico desde 7° básico, entre otros”. Según la minuta, esos otros, son “entrevistas con los padres y la proximidad territorial”.
Respecto del actual Sistema de Admisión Escolar, la iniciativa solo le cambia el nombre por “Asignación Aleatoria (AA)”, y la minuta especifica que se aplicará “a establecimientos que no opten por la modalidad de Elección Mutua o a las vacantes que queden disponibles tras el proceso de Elección Mutua”.
Durante el anuncio, el presidente José Antonio Kast sostuvo que este proyecto “permite al establecimiento valorar el mérito, valorar el compromiso de los padres con ese proyecto educativo”.
Además, agregó que “si algún establecimiento no desea participar en este sistema, podrá seguir participando en el sistema que tenemos hasta hoy día. Por eso decimos que es un sistema que opta por la libertad, la libertad del proyecto educativo”.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, por su parte, indicó que “cuando se diseñó el actual Sistema de Admisión, se instaló una desconfianza generalizada hacia los colegios. Con tal de impedir cualquier espacio para eventuales prácticas discriminatorias, se eliminó también cualquier margen para la toma de decisiones descentralizadas, oportunas y situadas”.
Asimismo, confirmó que el SAE no será modificado porque es un sistema transparente. “No pretendemos deshacer lo que existe. Tenemos un sistema de postulación que permite trazabilidad y transparencia y eso es algo que nosotros reconocemos y que pensamos que vale la pena reservar”.
Sin embargo, lo que nunca se transparentó, ni por parte presidente Kast ni la ministra Arzola, es que se reponen las entrevistas de los colegios a los padres.
Este punto fue uno de los principales cuestionamientos que llevó a modificar la norma por la actual ley de Inclusión, debido a las discriminaciones arbitrarias que se generaban en esa instancia, donde colegios católicos, por ejemplo, preguntaban si los padres eran casados o los estudiantes estaban bautizados antes de definir la matrícula.

¿Reponer la selección por mérito?
Entre los argumentos que esgrimió el Gobierno para justificar su proyecto, es que la admisión escolar “dependa de más variables que le hagan sentido a las familias y a los colegios”, resaltando el tema del mérito o la selección por notas.
Sin embargo, el Sistema de Admisión Escolar nunca terminó con la posibilidad de que los colegios con altos índices de calidad, por ende, con sobredemanda, puedan seguir seleccionando por notas hasta el 30% de su matrícula, siempre que demuestre buenos resultados en el Simce de lenguaje y matemática.
El artículo 79 de la respectiva ley, indica que los establecimientos que reciban subvención del Estado y cuyos proyectos educativos tengan por objeto principal desarrollar aptitudes que requieran una especialización temprana, o sean de especial o alta exigencia académica, pueden, “a partir de séptimo año de educación general básica o el equivalente que determine la ley”, establecer “procedimientos especiales de admisión para un 30% de sus vacantes, previa autorización del Ministerio de Educación”.
Asimismo, la norma fija en el artículo 81 los criterios a cumplir por los colegios que quieran seleccionar por notas, donde, entre otros, se exige que “sean gratuitos al momento de la presentación de los antecedentes; tengan algún método de selectividad académica comprobada durante el último ciclo; y que se ubican dentro del 20% superior de rendimiento a nivel regional, o dentro del 33% superior en rendimiento a nivel regional y a la vez en el quintil superior de rendimiento a nivel nacional, de las mediciones nacionales de lenguaje y matemática para segundo medio o el curso equivalente que determine la ley”.
Finalmente, es el Mineduc quien acredita las condiciones para dar la autorización al colegio para seleccionar por notas.



