Fuentes consultadas por redacción, confirmaron que a ninguno de los alumnos involucrados se le aplicó la máxima sanción que contempla la Universidad, que es la expulsión; sino que la suspensión temporal de sus carreras en tres, dos y un semestre, dependiendo de cada caso.
A casi dos meses de los graves incidentes que afectaron a la ministra de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, durante la inauguración del año académico en la Universidad Austral (UACh), desde la institución informaron sobre el término de la indagatoria, agregando que los estudiantes involucrados ya fueron notificados de sus respectivas sanciones.
“Los procedimientos disciplinarios internos, instruidos con ocasión de los hechos ocurridos el pasado 8 de abril, han finalizado en primera instancia”, sostuvieron por medio un comunicado.
Consultada la institución sobre el detalle de las sanciones, se excusaron de entregar cualquier información, debido a que los estudiantes aún pueden apelar.
En ese sentido, el comunicado de la UACh sostiene que “en todo momento, la Institución ha aplicado estrictamente su normativa interna y respetado el debido proceso, sujetándose a las figuras y sanciones contempladas en sus reglamentos y los plazos de investigación previstos, así como respetando el derecho a presentar descargos y pruebas por parte de las personas involucradas”.
Sin embargo, otras fuentes consultadas por redacción confirmaron que a ninguno de los estudiantes involucrados en el hostigamiento a la ministra Lincolao, se le aplicó la máxima sanción que es la expulsión, sino que la suspensión temporal de sus carreras en tres, dos y un semestre dependiendo de cada caso.
Asimismo, nos confirmaron que son cuatro los estudiantes sancionados, ya que en medio de la indagatoria que hizo la UACh se identificó a otra persona, que no es parte de los alumnos que fueron formalizados por la Fiscalía de atentado contra la autoridad.

Recursos pendientes en la Universidad
En el comunicado, el plantel universitario explicó que “las resoluciones respectivas han sido notificadas a los interesados, quienes disponen de un plazo de 5 días para presentar recursos de apelación ante la Vicerrectoría Académica”.
Concluyendo que “una vez transcurrido este plazo o, en su caso, resuelto los recursos presentados, los resultados de la investigación serán comunicados públicamente”.
Los hechos
La investigación por el hostigamiento que sufrió la ministra Ximena Lincolao, ocurrió el pasado 8 de abril durante la inauguración del año académico, ocasión en la que fue insultada por un grupo de estudiantes que se manifestaban en contra de los recortes del Gobierno en educación superior.
Los involucrados, dos hombres y una mujer, son alumnos de las carreras de Bioquímica, Historia y Antropología, quienes tras ser detenidos por la Policía de Investigaciones fueron formalizados por la Fiscalía de Valdivia por atentado contra la autoridad, quedando en libertad y con prohibición de acercarse a la autoridad, según estableció el Tribunal de Garantía.
El rector de la Universidad Austral, Egon Montecinos, por su parte, relató ante la Comisión de Educación del Senado que “al finalizar la exposición de la señora ministra, se produjo la apertura de una puerta lateral del Aula Magna, lo que permitió el ingreso de estudiantes que se manifestaban en el exterior. Los estudiantes manifestaron su intención de permanecer en el lugar hasta que se concretara una instancia de diálogo directo con la señora ministra. Insistí en lo violenta que era esta situación y en lo perjudicial que era para la universidad. No accedieron, me insultaron e insultaban al Gobierno y a la ministra”, sostuvo.
“Los registros dan cuenta de la presencia de una persona que arroja agua a la señora ministra, así como de la emisión de insultos y golpes al vehículo una vez que la autoridad logra abordar el automóvil que la retira del campus”, agregó el rector Montecinos.
Asimismo, aseguró que la salida de la ministra Lincolao fue una “decisión que se adoptó considerando la evaluación de riesgos disponibles en ese momento, particularmente respecto de la posibilidad de escalamiento de la tensión en un entorno cerrado, privilegiándose mecanismos de mediación y diálogo”, complementando que se había instruido “una investigación interna para determinar responsabilidades”, cuyas sanciones podían ir desde amonestaciones hasta la expulsión.



