El jefe de Estado respondió que “la alternativa que fue apoyada por otras autoridades fue derrotada en las urnas”, luego que el expresidente calificara como “una limitación de libertades” los cambios que propone el Ejecutivo a la Carta Magna. Además, el presidente Kast descartó un plebiscito si la reforma no es aprobada por el Congreso.
Visiblemente molesto se mostró el presidente José Antonio Kast, al ser consultado por la prensa sobre las críticas planteadas por las autoridades del gobierno anterior, lideradas por el exmandatario Gabriel Boric y a las que se han sumado los exministros Álvaro Elizalde y Camila Vallejo, respecto de los cambios constitucionales que busca hacer el Ejecutivo, pese al rechazo casi unánime que ha tenido el proyecto por parte de abogados constitucionalistas.
Si bien desde el Gobierno han justificado los cambios a la Constitución como algo esencial para combatir el crimen organizado, hace poco más de dos meses el ministro de Seguridad Pública Martín Arraú, reconocía que la Política Nacional de Seguridad Pública impulsada por la administración anterior, era “suficiente” y “amplia”, ya que da espacio para implementar “nuevas estrategias operativas enfocadas en narcotráfico, crimen organizado y control fronterizo”.
Es por esta razón, que las críticas, tanto en la oposición como en el oficialismo, han apuntado a lo autoritaria de la medida, al plantear que el Presidente de la República podrá decretar este nuevo estado de excepción por seguridad pública, sin autorización del Senado y por un plazo de hasta 8 meses.
El expresidente Gabriel Boric afirmó que “quienes estamos en política, tenemos que estar dispuestos a colaborar con quien quiera que sea el Gobierno para políticas de Estado, lo que no significa ceder en convicciones que son claras. Y yo espero que haya una oposición franca, respetuosa; pero abierta, clara y firme, respecto de esta reforma constitucional que quieren instaurar un estado de sitio de 240 días, con la atribución exclusiva del Presidente de la República, con una limitación de libertades que no se había visto, inédita en la democracia chilena”.
Días antes, el exministro del Interior Álvaro Elizalde, señalaba en Radio Pauta que el proyecto del Ejecutivo “es la reforma más expresamente iliberal que presenta el Gobierno de Kast”, argumentando que “el principio básico es que los estados de excepción establecen límites, suspensiones, restricciones a derechos y libertades fundamentales y por tanto están sometidos a control democrático”. Sin embargo, sostuvo que el estado de excepción planteado “en seguridad pública restringe, suspende más derechos y libertades y sin embargo está sometido a menos controles”.
La exvocera de Gobierno Camila Vallejo, por su parte, expresó que el presidente Kast si tiene un plan propio en seguridad, “pero no es un plan realmente contra el crimen organizado, de combate a la delincuencia, sino que es ‘gato por liebre’. O sea, pasaron, yo digo, como de ‘la gran estafa’ al ‘gato por liebre”.
En el programa Descabelladas de la Radio Universidad de Chile, Vallejo afirmó que hacen “creer a la gente que con esta supuesta mano dura se va a combatir la delincuencia pero que al final busca otro propósito, que es la limitación de las libertades de los ciudadanos comunes y corrientes”.
Al igual que el resto de la oposición, la militante comunista cuestionó los tintes autoritarios que tiene el proyecto del presidente Kast, asegurando que “orden con democracia es delincuentes en la cárcel. Orden sin democracia es que todos finalmente estemos en una cárcel y todos estemos con pérdida de libertades”.

El exmandatario Gabriel Boric ha cuestionado el tenor autoritario de la reforma constitcional presentada por el presidente Kast.
Presidente Kast eleva el tono y descarta plebiscito
Entre los tantos flancos que ha abierto la reforma constitucional del Gobierno, está la idea planteada por el oficialismo de realizar un plebiscito si es que el proyecto es rechazado por el Congreso.
Sobre el punto, el presidente Kast, afirmó tienen enfocarse “en lo que planteamos durante nuestra campaña, un gobierno de emergencia. Un gobierno de emergencia en temas de seguridad, en temas económicos, en temas sociales y proyectar nuestra patria al futuro”.
“Dentro de nuestro programa no consideramos la alternativa de realizar plebiscitos, ello no obsta a que parlamentarios, presidentes de partido, puedan plantear distintas ideas. Nosotros siempre estamos abiertos a que haya discusión sobre distintos puntos de vista, pero el tema del plebiscito no es algo que nosotros vayamos a impulsar como gobierno en distintas materias”, dijo que el mandatario.
Respecto de las críticas del expresidente Boric, señaló “que la libertad en Chile ha sido restringida por el crimen organizado, por malas políticas públicas, por la falta de decisión de autoridades por largo tiempo, por el no respaldo a las instituciones que nos cuidan, por las ofensas públicas a instituciones que nos han resguardado siempre”.
Subiendo el tono y claramente enfadado, el presidente Kast agregó que “es bueno a veces recordar la historia y ver quién apoyaba a Carabineros cuando había una situación crítica, quién apoyaba a nuestras fuerzas armadas cuando había una situación crítica para el país. Por lo tanto, no me hago cargo de los comentarios que puedan hacer autoridades que no siempre estuvieron cuidando la seguridad de nuestros compatriotas”.
El jefe de Estado justificó que “Chile eligió, eligió una línea, eligió la seguridad, eligió el crecimiento, eligió el trabajo, eligió el progreso. La alternativa que fue apoyada por otras autoridades fue derrotada en las urnas”.
Por último, el presidente Kast explicó que para resguardar la seguridad pública “la Constitución requiere modificaciones”, algo de lo que difería hace un par de años cuando era candidato presidencial.
En diciembre de 2019, el actual mandatario señalaba en su cuenta de X: “¿No les parece curioso que la mayoría de los políticos, desde el Partido Comunista hasta la UDI; y los gremios empresariales estén todos de acuerdo con el cambio constitucional? Yo prefiero ser honesto: los verdaderos problemas de Chile no se resuelven cambiando la Constitución”.
En mayo de 2020, en tanto, José Antonio Kast escribía en la misma red social que “hay gente muriendo enferma, millones son empleo y familias pasando angustia y hambre, pero para Ricardo Lagos, que vive de un a dieta millonaria pagada por todos los chilenos, lo importante es cambiar la Constitución. La política puede llegar a ser muy miserable”.
El 28 de diciembre de 2022: “Feliz día a todos los inocentes que creyeron que redactando una nueva Constitución se van a resolver los problemas urgentes que tiene Chile”.



